Hoy trascendió la noticia de el fallo de una corte europea de derechos humanos, a favor de unas personas que demandaban para que se prohibieran los crucifijos en las aulas. El alegato era que la presencia de los crucifijos constituye "una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "una violación de la libertad religiosa de los alumnos".
Se supone que yo como ateo/humanista secular debería de estar celebrando este histórico pronunciamiento, y sin embargo, me queda un mal sabor de boca con todo el asunto. Esto por que, sea como sea, se ha restringido una forma de expresión, un símbolo que para algunos no significa nada (o tiene connotaciones negativas), pero para muchos otros es un símbolo muy importante en sus vidas. Estas muchas personas van a tomar este hecho como una agresión contra sus más arraigadas creencias y van a reaccionar acorde.
Para mi la solución óptima no es prohibir, como parece que se hace en Francia y ahora en Italia, la manifestación pública de una creencia particular (ya sea con crucifijos, el uso voluntario del chador, estatuas, etc) si no permitir las diferentes manifestaciones bajo las mismas condiciones. Si en un aula hay un crucifijo, y hay niños de padres musulmanes que quieran colocar un símbolo de su credo, que los dejen (aunque creo que los musulmanes no son tan dados a adorar imágenes como los católicos), si hay niños de padres ateos, y quieren poner un Darwin Fish, adelante!
En el caso de los símbolos, me parece que la política debería ser de tolerancia y promoción de la convivencia de diversas formas de ver el mundo (y expresarlo por medio de símbolos). Casos como la financiación estatal me parecen diferentes, por que estamos hablando de recursos limitados y simplemente no es factible (y para mi, tampoco moral ni justo) contribuir y mantener económicamente a todos los credos por igual con dineros de todos. En ese caso, lo sensato es que los Estados se hagan a un lado y que cada credo vele por el mantenimiento de sus jerarquías y de sus lugares de culto (noten que no he dicho nada de aportes para obra social).
Lo mismo opino sobre la educación. La solución no me parece que sea no enseñar religión (me guste o no, la experiencia religiosa nos ha acompañado desde el inicio de nuestra presencia en la Tierra como seres pensantes) si no ofrecer información de las diversas experiencias, pasadas y presentes para que la persona pueda tomar una decisión informada sobre cual credo adoptar, o, no adoptar ninguno. Pero que sea en base a la libre circulación de información e ideas, no al adoctrinamiento de una única visión o peor aún, a la represión de todas.
La simple exhibición de un símbolo a mi no me ofende. Mientras nadie me ponga un arma en la cabeza y me quiera obligar a besar una imagen, yo no tengo ningún problema. Esta prohibición me parece que a la larga va a ser contraproducente para las luchas por una secularización racional que no caiga en los mismos extremos de represión e intolerancia que a lo largo de la historia han mostrado las religiones cuando han estado en el poder. Y en Costa Rica, no me cabe duda de que los detractores del proyecto de reforma constitucional a los artículos 75 y 194 van a usar esto para meter más miedo y decir que es tras de eso que estamos quienes impulsamos este proyecto.
Se supone que yo como ateo/humanista secular debería de estar celebrando este histórico pronunciamiento, y sin embargo, me queda un mal sabor de boca con todo el asunto. Esto por que, sea como sea, se ha restringido una forma de expresión, un símbolo que para algunos no significa nada (o tiene connotaciones negativas), pero para muchos otros es un símbolo muy importante en sus vidas. Estas muchas personas van a tomar este hecho como una agresión contra sus más arraigadas creencias y van a reaccionar acorde.
Para mi la solución óptima no es prohibir, como parece que se hace en Francia y ahora en Italia, la manifestación pública de una creencia particular (ya sea con crucifijos, el uso voluntario del chador, estatuas, etc) si no permitir las diferentes manifestaciones bajo las mismas condiciones. Si en un aula hay un crucifijo, y hay niños de padres musulmanes que quieran colocar un símbolo de su credo, que los dejen (aunque creo que los musulmanes no son tan dados a adorar imágenes como los católicos), si hay niños de padres ateos, y quieren poner un Darwin Fish, adelante!
En el caso de los símbolos, me parece que la política debería ser de tolerancia y promoción de la convivencia de diversas formas de ver el mundo (y expresarlo por medio de símbolos). Casos como la financiación estatal me parecen diferentes, por que estamos hablando de recursos limitados y simplemente no es factible (y para mi, tampoco moral ni justo) contribuir y mantener económicamente a todos los credos por igual con dineros de todos. En ese caso, lo sensato es que los Estados se hagan a un lado y que cada credo vele por el mantenimiento de sus jerarquías y de sus lugares de culto (noten que no he dicho nada de aportes para obra social).
Lo mismo opino sobre la educación. La solución no me parece que sea no enseñar religión (me guste o no, la experiencia religiosa nos ha acompañado desde el inicio de nuestra presencia en la Tierra como seres pensantes) si no ofrecer información de las diversas experiencias, pasadas y presentes para que la persona pueda tomar una decisión informada sobre cual credo adoptar, o, no adoptar ninguno. Pero que sea en base a la libre circulación de información e ideas, no al adoctrinamiento de una única visión o peor aún, a la represión de todas.
La simple exhibición de un símbolo a mi no me ofende. Mientras nadie me ponga un arma en la cabeza y me quiera obligar a besar una imagen, yo no tengo ningún problema. Esta prohibición me parece que a la larga va a ser contraproducente para las luchas por una secularización racional que no caiga en los mismos extremos de represión e intolerancia que a lo largo de la historia han mostrado las religiones cuando han estado en el poder. Y en Costa Rica, no me cabe duda de que los detractores del proyecto de reforma constitucional a los artículos 75 y 194 van a usar esto para meter más miedo y decir que es tras de eso que estamos quienes impulsamos este proyecto.





