lunes, 28 de septiembre de 2009

Estado laico: mitos y realidades

El tema de si Costa Rica debe o no unirse a la tendencia mundial de declararse como Estado aconfesional o laico (sin religión oficial) ya empezó a discutirse en algunos medios de comunicación escritos, pero el debate empezó con el pie izquierdo. Algunos articulistas con una posición evidentemente conservadora y favorable a dejar las cosas como están, menosprecian el tema, calificándolo de pérdida de tiempo, o peor aún, atacan el concepto de Estado laico con afirmaciones incorrectas, tratan de sembrar temores infundados y hacen comparaciones fuera de lugar con regímenes asesinos del pasado. Es oportuno hacer algunas aclaraciones al respecto.

La situación actual de Costa Rica, en donde el Estado en el artículo 75 de la Constitución declara que tiene religión oficial, la católica romana, es singular en el mundo occidental moderno. Hasta hace poco, en todo el continente americano, solo nuestro país y Bolivia hacían esa distinción. Con la reciente reforma constitucional boliviana, nos quedamos solos.

La alternativa es, mediante una reforma al mencionado artículo 75, hacer de Costa Rica un Estado laico. Pero, ¿Qué significa eso? Primero veamos lo que no significa: un Estado laico NO es un Estado ni ateo, ni mucho menos antirreligioso, todo lo contrario, es un Estado que reconoce el derecho humano fundamental a la libertad de conciencia a todos sus ciudadanos, creyentes y no creyentes por igual, tomando una postura neutral en cuanto a la religión, sin favorecer ni perjudicar a ninguna, y en donde las decisiones de gobierno se toman sin la injerencia de esta ni de sus jerarquías o instituciones. En un Estado laico, todos los credos respetuosos de los derechos humanos son aceptados y tratados por igual.

Como lo demuestran diversos estudios y sondeos publicados recientemente, la religión católica no cuenta ya con esa mayoría absoluta que podría haber justificado en algún momento la confesionalidad actual. Muchísimos grupos cristianos alternativos surgen y ganan adeptos de forma acelerada, y al mismo tiempo, un creciente porcentaje de la población se declara no afiliada a ningún grupo religioso. Ante la globalización cultural, el mayor acceso a la información y el contacto de los costarricenses con otras culturas y tradiciones, esta tendencia parece ser irreversible. La pregunta es entonces, ¿no es conveniente que nuestro país asuma una actitud neutral en cuanto a confesionalidad religiosa, en donde cualquiera que sea la tendencia dominante en el futuro, se garantice constitucionalmente la libertad de conciencia como solo un Estado laico puede hacerlo?

La misma Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, abogó por eliminar de los textos constitucionales las referencias a las religiones oficiales, pues dichas referencias atentan contra la libertad religiosa de los ciudadanos. Un Estado laico es por definición uno que protege y garantiza esta libertad, es por esto que comparaciones con regímenes dictatoriales como los de Hitler en la Alemania nazi, y Stalin en la Unión Soviética, entre otros, son absurdas y carecen de sentido. Estos no eran en absoluto estados laicos, ni siquiera podrían llamarse estados ateos, pues si bien en el caso ruso había una fuerte persecución contra las religiones, se pasó de un Dios sobrenatural a uno de carne y hueso en la figura de su líder.

La adopción de un Estado laico tampoco significa pérdida de valores ni mucho menos de la identidad nacional. Es un hecho histórico la relevancia que el catolicismo y el cristianismo en general han tenido para el país y el como estas tradiciones siguen arraigadas en el pueblo, pero la laicidad estatal no amenaza esto sino que lo viene a complementar con un componente de tolerancia y respeto hacia la nada despreciable porción de ciudadanos que no comparten actualmente esas creencias, así como un alineamiento del país en materia de derechos humanos al llevar a la práctica la igualdad de los ciudadanos y la libertad de pensamiento.

Sin duda alguna, el momento es propicio no solo para el debate con argumentos sólidos y racionales en este tema, si no para la toma de acciones concretas que logren el Estado que todos los ciudadanos, presentes y futuros, con toda la variedad de pensamientos e ideologías que lo componen, merecemos.

* publicado en La Prensa Libre

* publicado en Nuestro Pais (ElPais.cr)

* publicado en Semanario Universidad

* publicado en Diario Extra

* publicado en El Pregón

** Este articulo es una respuesta a estos 2 artículos publicados en La Nación sobre el tema:

http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/07/opinion1867249.html

http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/11/opinion1871361.html

viernes, 25 de septiembre de 2009

¿Y los no creyentes?

La señora Laura Chinchilla se ha manifestado en contra del actual proyecto de ley que busca la reforma de los artículos 75 y 194 de la Constitución Política; el primero, para eliminar la confesionalidad del Estado costarricense, y el segundo, para modificar el juramento constitucional que toda persona que aspire a ejercer un cargo público debe hacer.

Ella afirma que "la mención a Dios no atenta contra la libertad de culto ni discrimina entre credos religiosos", pero yo le pregunto, doña Laura, ¿y los que no somos creyentes? Ese creciente porcentaje de la población que no tiene creencias religiosas, pero seguimos siendo ciudadanos con valores, moral y ética (aunque estos no se fundamenten en concepciones metafísicas), madres, padres, profesionales que también contribuimos con el Estado y la sociedad, ¿no tenemos también nosotros los mismos derechos solamente por ser una minoría?

¿No es acaso un atentado contra la libertad de conciencia, derecho humano fundamental, el obligar a una persona a jurar por un ser o una creencia que no comparte?

Es por eso que la propuesta que hace el Movimiento por un Estado Laico en Costa Rica (MELCR) va encaminada a que el juramento se haga por las convicciones de cada persona, sean estas fundamentadas en un Dios, como ella y la mayoría católica de Costa Rica, o no.

Eso es la esencia de la libertad de conciencia, caso contrario a lo que ocurre hoy en nuestro país.

Nosotros también, doña Laura, exigimos nuestro derecho a invocar nuestras convicciones cuando asumimos la responsabilidad de un cargo público, y con esto no atentamos para nada contra las convicciones y creencias de la mayoría.

La propuesta no está tratando de eliminar la mención de Dios de la Constitución, eso es una afirmación absurda y sin sentido.

Se debe recordar que el MELCR está integrado también por iglesias cristianas como la Luterana e instituciones educativas en el área de la religión (UNA y Universidad Bíblica), así como de personas católicas que comprenden que la situación actual de confesionalidad no es la óptima, y quienes no tienen ningún interés en sacar a Dios o los valores religiosos de la vida costarricense; todo lo contrario.

Además, quienes irresponsablemente afirman que esta es la intención primaria de la propuesta, pasan por alto el hecho de que, al inicio del capítulo 1 de la Constitución, los diputados de la Asamblea Constituyente invocan el nombre de Dios y nada en la reforma propuesta busca cambiar esto, ni mucho menos menospreciar el papel que el cristianismo, en sus distintas denominaciones, ha tenido en la construcción de la sociedad costarricense.

Ese papel lo tiene asegurado en la historia; sin embargo, no justifica los privilegios de los que la Iglesia Católica, como institución, goza actualmente, a costa de todas y todos, compartamos su doctrina o no.

Ciertamente, esta urgente reforma requiere un diálogo nacional, no solo de los distintos credos religiosos, sino de todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes por igual, pero este diálogo debe ser responsable e informado, no basado en prejuicios personales y en la invisibilización de sectores, como los no creyentes, solo por el hecho de tener un pensamiento diferente, muchas veces satanizado y condenado injustamente con base en el desconocimiento y la manipulación deliberada de la información.

Y es así como está fundamentado el MELCR, que ha sido siempre un movimiento abierto a todo aquel que haya querido acercarse y aportar ideas para lograr la meta que todos, dentro de nuestras diferencias, tenemos en común: el establecimiento de un Estado laico que garantice un trato igualitario para todos.

(*) Publicado en La Nación como respuesta a la posición de la candidata Laura Chinchilla respecto al proyecto de Ley de reforma de los artículos 75 y 194 de la Constitución

viernes, 11 de septiembre de 2009

El Estado laico no pretende eliminar a Dios de ningún lado

Don Guyón, ¿leyó ud. el proyecto de ley 17.511 que propone la reforma a los artículos 75 y 194 de la Constitución Política? Sus múltiples ataques a la iniciativa hacen pensar que no lo ha hecho del todo. Lo invitamos a hacerlo para que pueda emitir opiniones en base a la información, y no a sus muchos prejuicios personales.

Para empezar, el Movimiento por un Estado laico en Costa Rica (MELCR) no es un movimiento ateo, quien le haya afirmado lo contrario le ha mentido. Es una alianza diversa que reúne diferentes sectores de la población y organizaciones, muchos de ellos religiosos y tan cristianos como el que ud. representa, por ejemplo, la Iglesia Luterana, la Escuela ecuménica de las ciencias de la religión de la UNA, y la Universidad Bíblica, que se han atrevido a reclamar igualdad de trato al Estado en contraposición a los privilegios de los que actualmente goza la Iglesia Católica, que se traduce, entre otras cosas, en cientos de millones de colones que salen de los bolsillos de todas y todos los ciudadanos, incluidos los miles de evangélicos que lo eligieron a ud. Estos fondos deberían destinarse a obras para toda la población, y no solo para un sector, que si bien es aún una mayoría, decrece rápidamente.

Pero el tema va más allá del aspecto monetario. La reforma al 75 busca poner fin a una confesionalidad que venimos arrastrando desde tiempos coloniales y que constituye un sinsentido, por que una figura jurídica como lo es el Estado no puede tener creencias, solo las personas, y estas creencias don Guyón, así como todas las tradiciones que las acompañan, como procesiones, ceremonias, rezos, etc, se mantienen intactas y quedan garantizadas de forma absoluta por la propuesta presentada.

Respecto a la propuesta de reforma del juramento constitucional, esta pretende hacer respetar el derecho humano fundamental a la libertad de conciencia. Don Guyón, hay un creciente sector de la población, cercano ya al 10%, que no profesa ninguna religión o no tiene creencias religiosas. Personas, muchas de ellas con familias tradicionales como las que ud. defiende, profesionales, tan morales y éticas como ud. y sus correligionarios, que contribuyen de igual forma al Estado. Ese sector que ud. tanto ataca y teme, pero que muy poco conoce, también tiene plenos derechos en una república democrática como la nuestra, y actualmente, si desea optar por un cargo público, es obligado a jurar por un concepto en el que no cree. Es por eso que la propuesta va encaminada a que cada persona jure por sus convicciones personales, sean estas religiosas o no.

También es falso que el objetivo del MELCR y su propuesta sea la de sacar a Dios de la Constitución. Eso es absurdo y sin sentido. Al inicio del capítulo 1 de la Constitución, los diputados de la Asamblea Constituyente invocan el nombre de Dios y nada en la reforma propuesta busca cambiar esto, ni mucho menos menospreciar el papel que el cristianismo, en sus distintas denominaciones, ha tenido en la construcción de la sociedad costarricense.

Finalmente, don Guyón, ¡basta ya de estar mezclando cosas que son temas aparte por completo! El MELCR y su propuesta no tienen nada que ver con temas de aborto, eutanasia, matrimonio entre homosexuales ni mucho menos con la pretensión de silenciar personas que opinen diferente. Por el contrario, se busca un diálogo de sectores que pensamos diferente y sobre esa base se ha trabajado en esta propuesta que solo busca un trato igualitario para todos.

publicado en La Prensa Libre en respuesta a comentarios del dip. Guyón Massey en ese diario y muchos otros medios.

martes, 8 de septiembre de 2009

Obispo de Cartago hace petición ilegal e inconstitucional

El artículo 28 de la Constitución política dice:

"ARTÍCULO 28.- Nadie puede ser inquietado ni perseguido por la manifestación de sus opiniones ni por acto alguno que no infrinja la ley. Las acciones privadas que no dañen la moral o el orden públicos, o que no perjudiquen a tercero, están fuera de la acción de la ley. No se podrá, sin embargo, hacer en forma alguna propaganda política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose, como medio, de creencias religiosas."

La Nación informa que, en la homilia del pasado domingo, durante una actividad religiosa en Cartago, el obispo declara: "Estamos frente a una campaña política en donde debemos escoger muy bien a quienes nos van a gobernar. Candidatos que niegan a Dios y defienden principios que van contra la vida, contra el matrimonio, contra la familia ya los estamos conociendo. Por lo tanto debemos ser coherentes con nuestra fe y en conciencia no podemos darle un voto"

"El obispo de Cartago pidió a los feligreses mantener una actitud activa. “Luchemos para defender los valores que son el fundamento de nuestra querida Patria y que algunos pretenden destruirlos, cosa que no lograrán porque somos la mayoría y porque Jesús el Señor de Costa Rica y Nuestra Señora de los Ángeles están con nosotros”.

El jerarca católico instó a los católicos a que se pronuncien contra “estas políticas antihumanas , anticristianas y ateas que algunos nos quieren imponer”.

Y además, reitera lo dicho: "Consultado ayer el obispo Ulloa sobre las connotaciones electorales de su pronunciamiento dijo “mantengo una a una las palabras dichas , nada tengo que agregar o quitar"

Lo dicho por el señor Ulloa, en un acto religioso, es una violación a lo establecido en el artículo 28 de la Constitución, y debe ser denunciado.

Es curioso y de resaltar, eso sí, como en el año 2001, el mismo obispo Ulloa no se oponía a la reforma que hoy se ha planteado en la Asamblea legislativa.

Urge una separación entre iglesia y Estado en Costa Rica!

jueves, 3 de septiembre de 2009

Preguntas para Laura Chinchilla sobre su oposición al proyecto de reforma de los artículos 75 y 194

La candidata presidencial Laura Chinchilla, ha manifestado su oposición al proyecto que el Movimiento por un Estado laico en Costa Rica presentó hoy en la Asamblea Legislativa para reformar los artículos 75 y 194 de la Constitución política. Como toda ciudadana, se le respeta su derecho a opinar, sin embargo, le tengo algunos comentarios y preguntas concretas sobre su posición.

Primero, me atrevo a decir que la señora Chinchilla no ha leído NI UNA SOLA PALABRA del proyecto propuesto. NI UNA. Esto basado en sus declaraciones en Facebook. La invito a hacerlo, y no dejarse llevar por notas amarillistas y titulares tendenciosos, malintencionados e irresponsables. De esa forma ella, y todos sus seguidores que exaltan sus declaraciones de oposición podrán formarse un mejor criterio con bases. El mismo consejo se lo extiendo al señor Hugo Barrantes, que también da opiniones sobre algo que no conoce (y que su misma jerarquía ha apoyado históricamente en el Concilio Vaticano 2do).

Mis preguntas, que están basadas, como dije, en su breve declaración:
  • ¿Que parte de la propuesta le parece que "carece de seriedad, mesura y respeto a la diversidad de credos"? Si lee el proyecto, y ve quienes conforman el Movimiento por un Estado laico, verá que es todo lo contrario a lo que afirma.
  • ¿Que pasa si una persona no creyente quiere ser funcionario público y lo ponen a jurar por un dios en el que no cree? Por que cada quien no puede escoger jurar por sus convicciones?, tal como lo hemos propuesto. Si estas son religiosas, genial, que jure por su dios, si no las son, con nuestra propuesta, no queda discrminado ni obligado a ir contra su forma de pensar.
  • ¿Que parte de la propuesta, ya sea en el proyecto, o en la amplia exposición de motivos que se hace, le parece que "menoscaban el papel de la religión en nuestra sociedad" o "justifican otras reformas que nos alejen de los valores morales y espirituales por los que nos regimos la mayoría de los costarricenses y que para muchos de nosotros emanan de la fe." ?
Como aspirante al máximo cargo del país, le solicito que fundamente sus declaraciones basándose en nuestra propuesta y no en sus propios prejuicios o el de sus asesores, que probablemente a estas alturas solo se preocupan por cálculos electoreros y poco les importan realmente los ideales social democrátas, solo lo que sea "popular" (como se declara abiertamente en la lista de correos del PLN), como salir en canales de "jóvenes" bailando los ritmos de moda.

lunes, 3 de agosto de 2009

La negrita vs la inerte barra de carbón

Hay momentos en los que uno se siente dentro de una película, o al menos, en el episodio de algún show de TV. Eso es lo que me ha pasado entre ayer y hoy, luego de ver todo el circo que se armó tras la variante de romería (ya no digo cancelación, por que evidentemente, el objetivo del Ministerio de Salud al cancelar la romería este año, que era evitar aglomeraciones de gente que pudieran expandir el contagio de la famosa AH1N1, no se cumplió).

La similitud a la que me refiero, es entre un episodio de los Simpsons, donde se le dan honores a una inerte barra de carbón, gracias a la cual la nave espacial en la que viajaba Homero pudo regresar a la Tierra sana y salva, y todo el paseo, reverencia e idolatría (es la palabra mas adecuada, aunque los católicos lo nieguen) que se le dio ayer a la imagen de piedra, cubierta de oro, cual personificación de una verdadera deidad.


Desde luego, la divinización de objetos inertes no es ajena en la historia humana, y mucho menos, dentro de la santa madre iglesia católica.

Por cierto, la inerte barra de carbón tiene perfil en facebook, por aquello que deseen expresarle también sus respetos por su hazaña.

(*) Las imagenes de la romería se tomaron tanto de La Nacion como de La Extra quienes desde luego, le dieron total cobertura al paseito de la imagen.

domingo, 2 de agosto de 2009

La romería y el milagro del 2009

La romería es una tradición en Costa Rica desde hace muchos años, desde antes incluso de que fuéramos una república democrática. Sus orígenes se remontan al supuesto hallazgo por parte de una niña indígena en la actual ciudad de Cartago, de una imagen de piedra representando a la virgen María con un niño en brazos. Todo esto sucedió en la época colonial, donde los conquistadores españoles aún luchaban por expandir el cristianismo por estas tierras. Historias de hallazgos similares abundan por toda América Latina, hecho que podría haber levantado sospechas sobre la colocación deliberada de las imágenes por parte de las autoridades para inculcar la fe y facilitar la conquista espiritual de los pueblos indígenas. Sin embargo, en una época sin medios de comunicación como los actuales, este tipo de noticias simplemente no llegaban al pueblo, y tales cuestionamientos no podían hacerse, y para cuando llegó el tiempo con la posibilidad de aplicar el escepticismo era tarde: la creencia echó raíces profundas y se vacunó contra las dudas.

La aparición -ya sea por gracia divina o por cuidadosa planificación de algún astuto cura, da igual- motivó a los creyentes católicos a visitar desde todas partes del país a la "Negrita", como de cariño se le llama, como forma de "pagarle" favores concedidos, o bien, solicitar nuevos. La mecánica de la creencia es sencilla: se le pide a la virgen un favor, y luego, si este es concedido, en las fechas cercanas al 2 de Agosto se camina hasta el hermoso y lujoso templo que se levantó en su honor, como forma de agradecimiento. Si el deseo no ha sido cumplido, se camina de todas maneras para mostrarle a María nuestra necesidad y convicción de que ella es capaz de ayudarnos. Los favores solicitados reflejan las necesidades cotidianas de cualquier persona: curarse de alguna enfermedad, poder hacerse de un carro o casa propia, terminar con éxito la carrera, que el negocio prospere, etc. Todas estas peticiones pueden verse reflejadas en pequeñas reliquias de plata dejadas por la gente como ofrenda en el templo (que pueden adquirirse, desde luego, en la tienda ubicada al costado este de la basílica, por módicos precios). No es raro encontrarse corazones, pulmones, pies, cabezas, piernas, brazos (cualquier parte del cuerpo susceptible a enfermarse) casas, carros, incluso por ahí debe estar la figura de un avión dejada por quien escribe, cuando hice mi primer viaje fuera del país y moría de miedo. Este año estoy considerando ofrecer un cerebro plateado por la salud mental de mi pueblo.

Por alguna razón, los trayectos realizados de las formas más humillantes y dolorosas posibles son los que mas agradan a la madre de dios (o al menos eso es lo que muchos fieles parecen creer): es común ver a la gente caminando kilómetros y kilómetros totalmente descalzos, o cargando pesadas cruces de madera, y al llegar a su templo, el recorrido entre la entrada y el lugar donde se exhibe la im
agen de piedra, casi invisible y opacada por los costosísimos vestidos de oro que la cubren, se hace de rodillas. Siempre me pareció extraño como en la mente de la gente conviven las ideas de, por un lado, una madre amorosa con poderes para conceder favores (o interceder ante el "altísimo" para realizarlos, el efecto práctico es el mismo) y al mismo tiempo, la idea de que ver a sus hijos cansados, adoloridos y humillados es agradable ante sus ojos. Es cierto que nadie obliga a las personas a hacer el recorrido de esta forma (afortunadamente es una minoría, si no la caminata sería un espeluznante recorrido y la Cruz Roja tendría que atender muchos otros casos más allá de los usuales de deshidratación y músculos adoloridos) sin embargo, extraña ver como las autoridades católicas no hacen nada por detener semejantes actos de autoflagelación, y más bien, junto con los medios de comunicación, que siempre prestan especial atención a estos casos con coloridos y emotivos reportajes, se enaltecen y motivan indirectamente a otros a imitarlos.


Hay otro aspecto que no deja de llamar la atención: cada año varias personas pierden sus vidas en el recorrido, ya sea atropellados, asesinados o en lamentables accidentes (el más notable de estos fue la tragedia del río Virilla, donde cientos de personas que se dirigían a visitar a la imagen de la virgen de los ángeles murieron por el descarrilamiento del tren en el que viajaban) y nadie parece cuestionarse, ¿Por qué, si estas personas viajaban con el noble propósito de rendir tributo a la madre de dios, o para pedirle un favor, esta, con todo su poder, no los protegió de semejante desgracia? Uno esperaría de una semidiosa como lo es María para los católicos (a pesar de que digan lo contrario), ofrezca alguna protección especial a quienes hacen el recorrido, total, se le atribuyen cientos de otros milagros, ¿por que no haber evitado al menos en esa ocasión, con su poder de intercesión, la pérdida de vidas? Los caminos de dios son misteriosos, dicen unos. O ¿será más bien que los milagros no existen y no hay ninguna madre piadosa escuchando las peticiones de sus hijos, a pesar de lo mucho que así queramos creerlo?


Cuando hace unas semanas se anunció la posibilidad -que luego se concretó- de cancelar la romería del 2009 por el riesgo de contagio de la gripe AH1N1, pensé que el hecho, lamentable para los cientos de comerciantes que esperaban un merecido ingreso extra en tiempos de crisis, iba a servir para abrir definitivamente los ojos de las personas, darse cuenta que la imagen de piedra que adoran y a la que atribuyen mil
agros no es más que una proyección de la desesperación humana ante la necesidad y la esperanza de que nuestros problemas desaparezcan por arte de magia. Uno pensaría que la gente se de cuenta, de una vez por todas, que si existiera una "madre celestial" con poder para realizar milagros sorprendentes hubiera, si no erradicado por completo la gripe, al menos reducido la tasa de contagio para que su celebración no se viera interrumpida.

O quizás yo me equivoque, quizás si existe la virgen María en algún cielo fuera de esta realidad física, y está cansada de ver como año con año la gente se inflinge sufrimientos innecesarios para solventar problemas y necesidades terrenales que en la mayoría de los casos, la medicina, la educación, el trabajo arduo y el esfuerzo pueden solventar; de cómo jerarquías religiosas se aprovechan de su nombre para consolidar su poder, sometiendo al pueblo a una figura superior de los cuales ellos son los representantes en la Tierra y por lo cual merecen voz y voto en todos los aspectos de la sociedad. Quizás está cansada de las absurdas contradicciones de predicar sobre una madre humilde que vivió en la pobreza, pero cuya imagen visten de oro y enclaustran en bóvedas llenas de lujos custodiadas por lo último de la tecnología antirrobo. Quizás por eso, este año, la virgen quiso realizar su primer y verdadero milagro: no permitir que se realizara la romería y hacer que la gente fije sus ojos sobre la Tierra para buscar soluciones a nuestros diversos problemas, aquí mismo. Me temo, que como todos los demás milagros, el del 2009 no pasó de ser una ilusión.



jueves, 9 de julio de 2009

Sociedades de convivencia son distintas del matrimonio

En su artículo del martes 23 de junio, la abogada Alexandra Loría falta a la verdad cuando afirma que el proyecto de ley de sociedades de convivencia "otorga a las uniones homosexuales exactamente los mismos derechos y obligaciones del matrimonio". Tal afirmación demuestra que la abogada no se ha tomado la molestia de leer el proyecto, o bien que deliberadamente quiere confundir a la opinión publica.

Cualquier persona que desee formarse una opinión fundamentada puede leer las escasas 5 páginas del proyecto y darse cuenta que este se limita a aspectos patrimoniales y civiles que de ninguna manera iguala estas sociedades con el matrimonio establecido en el código de familia, ni mucho menos afecta a estos ni limita ninguno de sus derechos. Ninguna familia tradicional se ve dañada al otorgársele a las parejas homosexuales algunos derechos muy básicos, todo lo contrario, esta legislación, como la misma Sala Constitucional ha señalado recientemente, es necesaria para llenar un vacío legal que existe en el país.

La actitud de los diputados al dar el visto bueno al texto sustitutivo, lejos de mostrar incoherencia, demuestra que saben cumplir la función para la que fueron elegidos, y esto es el promulgar leyes que cubran las necesidades de todos los ciudadanos a quienes representan, sin distinción de credo, raza, sexo, ni preferencial sexual. En una sociedad democrática y moderna del siglo XXI como la que aspiramos llegar a ser, no puede haber ciudadanos de segunda categoría a quienes se les limiten injustamente sus derechos por no encajar en el patrón de la mayoría, y cuyo estilo de vida no nos afecta ni se nos impone a quienes no lo compartimos, solo se nos pide respetarlo.

Costa Rica es aún una democracia, no una teocracia. Si bien el arzobispo como ciudadano que es, y la iglesia católica, como institución que forma parte de la sociedad costarricense, pueden dar su opinión respecto a temas nacionales, esta de ninguna manera es un mandato a seguir para quienes no compartimos su credo ni mucho menos es de acatamiento obligatorio para funcionarios públicos que si bien tienen la libertad de tener sus creencias personales, a la hora de ejercer su cargo no deben permitir que estas intervengan en su obligación de legislar no solo para quienes comparten su credo y pensamiento, si no para toda la diversidad de ciudadanos que formamos esta sociedad que todos compartimos y ayudamos a construir día a día. Los tiempos en los que el poder religioso dictaba las normas de toda la sociedad quedaron en los oscuros siglos de la edad media y en algunos pocos países con regímenes teocráticos extremistas.

En un mundo en el que los fundamentalismos y los intentos por imponer un pensamiento único no han dejado más que divisiones, odio y dolor, el respeto a la diversidad y trazar una línea de separación clara entre religión y Estado es crucial para el progreso y supervivencia de la humanidad.

(*) Publicado en Diario Extra el 9 de julio de 2009

lunes, 1 de junio de 2009

Las contradicciones de los "provida"

No voy a generalizar y decir que todos los "provida" que se oponen al aborto son asesinos, por que es obvio que no es así, pero el caso que voy a comentar sirve para ilustrar ese preocupante "doblepensar" de los fanáticos religiosos.

Ayer, cuando salía de la iglesia a la que asistía, el doctor George Tiller en la ciudad de Wichita, en los Estados Unidos, fue asesinado de un disparo por un fanático "provida". O sea, una persona que se dice defensor de la vida, decidió que lo mejor para su causa era acabar con la vida de otra persona... Pueden ver la noticia completa aqui (en inglés).

Este doctor era controversial pues practicaba abortos en etapas avanzadas del embarazo en casos en los que el feto presentaba deformidades incompatibles con la vida, y en casos de niñas de hasta 9 años embarazadas. El aborto es un tema delicado en el que yo personalmente no me declaro ni absolutamente a favor, ni absolutamente en contra, si no que pienso que cada caso debería ser cuidadosamente evualuado y en donde la vida de la madre siempre tiene prioridad.

Lo que quiero señalar, aprovechándome de este desafortunado caso, son las enormes contradicciones que existen en la mente de la persona religiosa extremista (que no son pocos, sobre todo en el gigante del norte), y las peligrosas acciones que pueden llegar a cometer. Estoy seguro que más de uno estará pensando para sus adentros que este asesinato era "justo y necesario" o que el doctor se lo merecía, y al mismo tiempo, creen en un dios absolutamente bueno y misericordioso, que de alguna manera aprueba estos actos (la biblia está lleno de asesinatos en masa justificados en la "voluntad de dios"). Las mismas justificaciones que usan para discriminar y odiar a aquellos que se salen de su esquema de valores, en nombre de Jesús, un personaje que hasta donde recuerdo, solo predicaba el perdón, el poner la otra mejilla, y el no juzgar a los demás.

Esperemos no ver casos similares en el futuro, aunque viendo como van las cosas, no sería de extrañar.

viernes, 29 de mayo de 2009

Y dale con la educación sexual!

A veces uno prende el tele y tiene la sensación de que cruzó el tunel del tiempo y se encuentra en el siglo XII, o bien que fue teletransportado al mundo bizarro cuando ve nada menos que a un cura católico en el principal noticiero del país, hablando sobre educación sexual! Y es que no es de extrañar que este mundo esté patas para arriba, cuando viejitos que se dicen célibes (ahora hay que recalcar el "se dicen" por que hasta los "monseñores" nos salen con su buena cuota de hijos) son los encargados de decirle a los jóvenes como manejar su vida sexual! En este enlace hay un resumen de lo que fue la entrevista y algunos comentarios al respecto.

El eterno pleito con este tema, es por la oposición de la iglesia católica a que a los jóvenes conozcan sobre métodos anticonceptivos, puesto que para esta institución, solo hay un camino: el sexo solo debe practicarse dentro del matrimonio (católico, desde luego, por que los que estamos casados por la vía civil vivimos en pecado perpetuo...), fuera de eso, solo vale la abstinencia (por que ojo, ni siquiera la masturbación es lícita).

Que hay de malo con la abstinencia? Absolutamente nada, es una opción válida y en definitiva, es la única manera 100% segura de no contagiarse de nada y de evitar embarazos no deseados, en eso no creo que haya nadie que no concuerde, la palabra clave aquí es opción. La abstinencia debe ser una opción conciente y nunca una imposición como pretende la milenaria institución.



La excusa que ponen es que ningún método anticonceptivo es 100% infalible ni para evitar contagio de enfermedades ni embarazos, y es cierto!, pero nadie nunca ha afirmado que lo sean. Incluso, es fácilmente comprobable al leer una caja estándar de preservativos, la tabla con los diferentes porcentajes de efectividad. A nadie se le pretende engañar haciendole creer que por tener relaciones sexuales con preservativo va a estar 100% seguro.

A los dirigentes de la iglesia católica y sus secuaces les encanta llenarse la boca con la frase "educación integral" pero paradojicamente, quieren dejar absolutamente por fuera cualquier tema que tenga que ver con métodos anticonceptivos. Será que la palabra "integral" en el lenguaje católico significa otra cosa? Por que cuando uno piensa en "integral", se imagina algo completo, que en este caso, sería hablarle a los jóvenes sobre la responsabilidad que una vida sexual activa conlleva, así como todas las posibles consecuencias a pesar de todas las prevenciones del caso. También de como el ideal es que las relaciones sexuales se den en una relación de pareja estable donde medie el amor, y que la abstinencia es una opción perfectamente válida también (para que no sucumban ante las inevitables presiones sociales de su entorno para iniciarse prematuramente en la vida sexual). Pero ninguna educación puede llamarse "integral" si excluye dar información sobre métodos anticonceptivos modernos, su uso correcto, ventajas y desventajas.

El enseñarle a los jóvenes todo el aspecto "moral" de la sexualidad no tiene por que ser excluyente de proporcionarles el conocimiento de las distintas maneras que tienen de protegerse en caso de que, a pesar de todas las advertencias (y en el caso católico, amenazas) decidan tener relaciones sexuales, puedan hacerlo de la manera mas segura posible. Es hacia ese tipo de educación hacia la que los padres, máximos responsables, y el Estado, en segunda instancia, deberían apostar.

Finalmente, por que es que en mi querido país, los medios de comunicación le siguen dando tanta pelota a la iglesia católica? Al consultarle su opinión para todo (como si de todo supieran!), lo único que hacen es fomentar esa falsa imagen de autoridad y omnipotencia. Déjenlos que dentro de sus iglesias enseñen lo que deseen, y que quienes voluntariamente quieran seguir esas enseñanzas lo hagan en paz, pero por favor, empecemos a separar los asuntos del César de los del amigo imaginario que vive en las nubes, tal y como se los sugirió en algún lugar de su libro de referencia la figura de la cual su doctrina toma el nombre, pero no sus enseñanzas en la práctica.

lunes, 25 de mayo de 2009

Estado e iglesia: hasta que la muerte los separe.


La del 2010 será apenas la tercera elección para presidente en la que participe, pero estoy bastante seguro que esta ha sido la primera donde temas controversiales como el aborto, uniones civiles entre personas del mismo sexo, y la posibilidad de reformar el artículo 75 de la Constitución para que Costa Rica no tenga religión oficial, se abordan de forma tan directa y frecuente en los debates de los candidatos. Eso es sin duda muy positivo. Alguien dijo una vez: "de lo que no se habla no existe" y se deben poner estos temas sobre la mesa de discusión.

Aunque hay que reconocer que hay mas apertura, y al menos se hace un reconocimiento (de palabra) de la diversidad en cuanto a formas de pensar y vivir que hay en nuestro país, me preocupa la posición de 2 de los candidatos con más posibilidad de ganar (según encuestas) : Laura Chinchilla (PLN) y Ottón Solis (PAC).

De Ottón me preocupa su idea para que el Estado destine (más) dineros para financiar a las iglesias. Esto es claramente innecesario, dado que estas gozan ya de muy buena salud financiera. y con el aporte de sus fieles deberían ser capaces de sostenerse. Por lo demás su posición en los otros temas es mas o menos abierta.

La que me tiene sudando de verdad es Laura Chinchilla, se nota que tiene una relación estrecha con la iglesia católica, primero, por apoyar abiertamente el referendo del odio que esta milenaria institución promueve y para el cual recoge firmas a las salidas de las misas. Segundo, por que cuando se le pregunta su opinión sobre la reforma al artículo 75 (que declara a la católica como religión del Estado), ella dice que de realizarse, Costa Rica debería "negociar con el Vaticano". Eso, mis estimad@s lectores, se llama firmar un concordato, y si no saben lo que es, les ofrezco el que firmó República Dominica (léalo bajo el riesgo de sufrir horribles pesadillas por semanas).



Mi pregunta es: negociar que? Que tiene que ofrecerle el Estado Vaticano a nuestro país, que esta candidata se muestra tan preocupada por tal acuerdo? Si fuera a EEUU, a Europa o a China a quien le otorgamos tantas concesiones a cambio de tan poco, se paralizaría el país en protestas y nos rasgaríamos las vestiduras en nombre de la "soberanía nacional".

La iglesia católica hace aportes al país en lo social (muchas veces con plata que el mismo Estado le da) pero esto de ninguna forma justifica el que a nivel oficial se le otorgue una autoridad mas propia del siglo XV que del XXI. Un concordato no es mas que una bofetada a la libertad de conciencia. Es cierto que no será exactamente igual al que firmó República Dominicana, pero siendo realistas no podemos esperar que varíe mucho. Si me dan a escoger entre dejar el artículo 75 queditito como está, o reformarlo y firmar una acta de rendición incondicional como esa, me quedo con lo primero y por mucho.

A mi no me molesta que un candidato manifieste cual es su creencia religiosa, como todo ciudadano tiene pleno derecho a hacerlo. Lo que me preocupa y angustia es ver que alguien que posiblemente ocupará el máximo puesto del poder democrático del país y que se supone nos representa a tod@s, no sea capaz de poner a un lado sus creencias personales y ver el panorama completo, que se muestre tan servil y tenga tan poca visión como para estar dispuesta a seguir sometiendo al país entero al dominio ideológico de una institución en particular. Una en que sus jerarcas tienen posiciones totalitarias, cerradas, y se creen únicos poseedores de una "verdad absoluta" en un mundo de libre información e intercambio constante de ideas.

Soy pesimista ante el futuro cercano. Gane quien gane, lo que me queda claro es que el matrimonio entre iglesia y Estado en Costa Rica, está aún en los años felices y le queda mucho camino por andar.

martes, 12 de mayo de 2009

Trivia eclesiástica

Hoy voy a dejar atrás la seriedad y les traigo una trivia: en que se parece Joseph Ratzinger (conocido como Benedicto XVI) a un dilofosaurio de los que salen en la película Jurasic Park? (*)

Bueno, además de que a ambos les encanta escupir veneno, una foto publicada hoy en el diario La Nación de Costa Rica en su versión digital, nos revela que además de sus ponzoñosos hábitos, tienen también una semejanza física:


En el caso del dinosaurio, tenemos la ventaja que además de estar extinto, la forma en que fue concebido en esa película parece ser incorrecta, sin embargo, a Benedicto lo tenemos presente y en una forma muy real haciendo de las suyas.

jueves, 16 de abril de 2009

El referendo del odio

La democracia es hasta el momento, y aun con todos los desafíos que su aplicación práctica conlleva, el sistema de gobierno más justo que los seres humanos hemos ideado. El quitarle el poder a gobernantes tiranos de sistemas monárquicos que durante siglos reclamaban un derecho divino a gobernar, y otorgarle ese poder de decisión al pueblo, fue un gran paso hacia la igualdad y a la prevención contra el abuso, la explotación del débil por parte del fuerte, la opresión y la injusticia.

Y sin embargo, hoy en nuestro país, hay quienes pretenden prostituir el concepto de democracia, utilizando uno de sus instrumentos más valiosos como lo es el referendo, para hacer que una mayoría por largo tiempo mal informada y expuesta constantemente a ideas discriminatorias, imponga su criterio y niegue derechos básicos a una comunidad por largo tiempo marginada y rechazada como lo es la comunidad homosexual. Concretamente me refiero al proyecto de ley de Sociedades de Convivencia (antes llamado ley de Unión Civil entre personas del mismo sexo), que tras un arduo trabajo por parte de sus proponentes, ha sido modificado y sintetizado en apenas un conjunto mínimo de derechos absolutamente necesarios y hoy inexistentes, para una feliz y tranquila convivencia.

Esta modificación se hizo luego de protestas de diversos sectores y diputados conservadores que encontraban similitudes entre el proyecto original y el código de familia, temiendo que se fuera a cambiar el concepto tradicional de matrimonio. Creando entonces una figura legal completamente distinta de este, y con apenas un conjunto mínimo de derechos comunes, que dicho sea de paso, en absolutamente nada afectan ni a la sociedad, ni a los matrimonios y familias tradicionales, como podrá comprobar cualquier persona pensante que se tome el tiempo de informarse y leer el proyecto, uno esperaría que los miedos y las excusas para oponerse a la iniciativa desaparecieran, pero tristemente no es así

En días recientes, y aprovechando las celebraciones tradicionales de la semana santa, la iglesia católica sigue hablando en contra el proyecto de ley aún con todas las modificaciones que se hicieron, y nos recuerda que se está llevando a cabo la recolección de firmas para poder realizar el referendo del odio y la intolerancia (paradójicamente propuesto por dirigentes de un partido político que dice luchar por la accesibilidad sin exclusión), en donde aprovechándose de milenarios prejuicios y de la desinformación reinantes de nuestra sociedad, quieren arrastrar al pueblo de Costa Rica a un error histórico en donde se utilice un instrumento democrático como lo es el referendo, para oprimir a una minoría y negarle sus derechos.

Debemos pensar, ¿que hubiera pasado si logros tan importantes como la igualdad de derechos entre hombres y mujeres o la abolición de la esclavitud hubieran sido decididos en un referendo donde votaran solo los hombres y los blancos? ¿Se imagina ud, estimado lector, lo que sería el ver a la persona amada por años postrada en una cama de hospital, y no tener la posibilidad de visitarlo libremente? Ese es solo uno de los derechos justamente reclamados por las parejas homosexuales, y es solo cuando nos ponemos en su lugar cuando logramos comprender el por que la aprobación de este proyecto es tan necesaria. Es una cuestión de simple solidaridad.

Es aquí donde los diputados deben asumir su responsabilidad y dar trámite urgente a este proyecto, recordando que los homosexuales son ciudadanos que también los eligieron y contribuyen día a día en todos los campos de la sociedad costarricense. Nosotros, el pueblo, debemos de hacer conciencia y no prestarnos para que se cometa una injusticia usando mecanismos que se crearon para el fortalecimiento de los derechos de todos y nunca para la opresión. Debemos hacer un análisis honesto, informarnos y darnos cuenta de que, el hecho que las parejas homosexuales gocen de algunos de los derechos que las parejas heterosexuales ya tenemos no nos afecta. La sociedad, lejos de verse afectada, va a salir fortalecida como solo puede hacerlo cuando esta se vuelve más tolerante e inclusiva, características tan necesarias en un mundo que por demasiado tiempo, ha permanecido dividido por el odio y la intolerancia. No apoyemos con nuestra firma al referendo del odio, no votemos en contra de una iniciativa sin antes haberla analizado responsablemente y habernos hecho una simple pregunta: ¿Y a mí, en que me afecta?

(*) Publicado en ElPais.cr el 9 de Julio de 2009
(**) Publicado en la revista Gente10

domingo, 12 de abril de 2009

Nueva iglesia en Cartago

El día de hoy, domingo de resurrección, el periódico La Nación anuncia que en Ujarrás, Cartago, se construirá una iglesia (no me queda claro si se va a construir sobre una existente o si se trata de una nueva). Aqui pueden leer la nota.

Llama la atención el costo de la obra: 750 millones de colones (mas de 1 millón de dólares estadounidenses, por si me lee alguien fuera de Costa Rica), de los cuales, se indica se han recolectado 350 entre ayudas institucionales y privadas.

Caben varias preguntas:
  • Esas ayudas institucionales fueron directamente del gobierno? Del presupuesto del Estado al que todos, católicos y no católicos, contribuimos con nuestros impuestos?
  • Los restantes 400 millones, saldrán de las arcas del Estado?
Para muchos, especialmente para la mayoría católica de Costa Rica, el que el Estado le de plata a la iglesia católica es lo normal. Esto es además incentivado por el artículo 75 de la Constitución política que la declara como religión oficial (esto es técnicamente incorrecto, puesto que la iglesia católica no es una religión, si no el cristianismo en general, siendo la católica romana una iglesia). Pero que opinarían si el Estado destinara dinero para financiar obras de iglesias evangélicas, islámicas o judías, por poner solo unos ejemplos?

Es correcto que el dinero de todos los ciudadanos, que debe ser destinados para obras que beneficien a todos, se destinen para beneficio de una institución religiosa en particular? O debería esta institución autofinanciarse, como lo hacen todas las demás iglesias cristianas del país, para así satisfacer las necesidades de sus seguidores, en este caso, proporcionarles un lugar de culto? Ante la gran cantidad de ciudadanos que se proclaman católicos practicantes en el país (aproximadamente un 47% de la población según recientes encuestas), la iglesia católica no debería tener problema alguno para recolectar dineros en forma de donaciones directas de sus fieles e invertirlas en obras que los beneficien.

Por esta y muchas razones más, Costa Rica necesita convertirse en un Estado laico.

lunes, 6 de abril de 2009

Trámite de apostasía finalizado!

Desde principios de marzo, y con una agilidad al parecer sin precedentes en este trámite, se me concedió la apostasía formalmente. Este es el documento expedido por la oficina del obispo de Cartago, que comparto con el mundo con gran satisfacción aprovechando que se celebra la semana "santa" :




El trámite fue sencillo y rápido, y sienta un precedente en el país para otros que quieran formalizar una separación que ya constituye un hecho en sus vidas.

Dentro de poco, la Asociación Costarricense de Humanistas Seculares iniciará una campaña de apostasía colectiva similar a las realizadas en otras partes del mundo (como España, Argentina y Chile) en unión con otras organizaciones interesadas y cualquier persona, creyente o no creyente, que así lo desee de forma voluntaria.