martes, 15 de febrero de 2011

Sobre: Rebelión de Atlas, de Ayn Rand

Estreno etiqueta en el blog comentando sobre este libro. Rebelión de Atlas es una novela (bastante extensa) cargada de ideología. Se idealiza al individuo y a la empresa privada por encima del "bien común" y de la intervención estatal. Es una novela que muchos dicen que los ha llevado a hacerse Libertarios, aunque aquí se trata casi exclusivamente la parte económica, y no de las libertades individuales.

Me gustó, los personajes son evidentemente idealizaciones, casi héroes perfectos no solo física sino intelectualmente, pero ese es el estilo de la escritora. Lo deja a uno pensando sobre muchos temas. A mi en particular me puso a cuestionarme la validez de una frase que en Costa Rica, con el tema de la "reforma fiscal" (paquetazo de impuestos dicen algunos que saben del tema), se escucha mucho estos días: "que los ricos paguen como ricos, y los pobres como pobres". Yo como pobre (ni tanto, por dicha) ¿que derecho tengo a exigirle a una persona que a punta de trabajo, esfuerzo y riesgo personal, ha hecho su dinero, a que me saque de mis apuros?

Desde luego, el tema no es simple, ni todos los ricos son los héroes de la novela, ni han amasado sus fortunas sin aprovecharse de una u otra forma de los más débiles (ya sea pagando salarios de hambre y explotando la desesperación) o aprovechándose de sus puestos políticos o sus amigos en el gobierno. Pero lo positivo es que la novela lo hace a uno al menos cuestionarse sus propias concepciones.

El discurso que da uno de los protagonistas en un momento del libro, aunque un poco largo y reiterativo, es digno de leerse. Comparto 2 párrafos que en lo personal me encantaron y creo que son aplicables para muchos otros aspectos de la vida:

"(...) la forma más vil de autoabyección y de autodestrucción es la subordinación de la mente a la mente de otro, la aceptación de una autoridad sobre vuestro cerebro, la aceptación de sus asertos como hechos, de sus palabras como verdades, de sus proclamas como mediadoras entre vuestra conciencia y vuestra existencia."

"Si tuviera que hablar con vuestro lenguaje, diría que el único mandamiento moral del hombre es: «Pensarás». Pero un «mandamiento moral» es una contradicción en sus términos. Lo moral es lo escogido, no lo forzado; lo comprendido, no lo obedecido. Lo moral es lo racional y la razón no acepta mandamientos."

El tener un criterio propio (aunque a veces pueda estar equivocado) y no someterse a los mandatos intelectuales de otro que se diga incuestionable es una de las máximas que trato de aplicar en mi vida y es una de las cosas más rescatables de esta novela. También la exaltación al trabajo y la justa recompensa de este.

Definitivamente un libro recomendado, eso sí, ármese de paciencia por que como dije al inicio, es bastante extenso.

Mi calificación: 7.5 de 10.

martes, 18 de enero de 2011

Sobre seguridad pública y prioridades del gobierno

Mientras el Ministerio de Seguridad invierte con gran agilidad cientos de millones de colones cavando trincheras, construyendo helipuertos equipados con defensas antiaéreas, en fin, militarizando la frontera norte ante un sobredimensionado conflicto cuyo frente debería seguir siendo el diplomático, la seguridad pública, las condiciones de los policías, la falta de disponibilidad de patrullas por razones tan ridículas como la falta de pago del marchamo y el deplorable estado de las delegaciones policiales de las comunidades siguen siendo tan malas como siempre. Se ha escogido combatir a un enemigo intangible con el que probablemente nunca se verán las caras –seamos francos, la probabilidad de una invasión a la Escuela de policía en Murciélago es bastante remota- en lugar de usar los pocos recursos que tenemos en necesidades inmediatas y urgentes para la ciudadanía. Desde la perspectiva de este simple ciudadano, las prioridades del gobierno en seguridad pública están mal.

¡Que no me vengan con el discurso de la unidad nacional! en donde al parecer al gobierno se le ha de otorgar una especie de inmunidad ante la crítica y todos debamos aplaudir y asentir toda acción ciegamente sin cuestionar. Yo apoyo completamente las gestiones diplomáticas que se están realizando para resolver el conflicto por la vía civilizada amparados en los instrumentos del derecho internacional, pero protesto por la relevancia que la parte militar del asunto está tomando, tanto de parte de las autoridades como de la ciudadanía, que parece haber renegado demasiado fácil y demasiado rápido de nuestra herencia antimilitarista.

Deseo ilustrar este extravío de las prioridades en materia de seguridad, con un ejemplo concreto: la aplicación de la “nueva” ley de tránsito. Con el inicio del año 2011, fuimos testigos de intensos operativos para castigar a quienes infringieran la restricción vehicular. También para aquellos conductores que utilizaran el recién inaugurado carril de uso exclusivo para autobuses sobre la autopista General Cañas, con motivo de los trabajos en el puente sobre el río Virilla. Y mientras todo el peso de la ley cae sobre los infractores de las partes más inofensivas de esta, los piques siguen realizándose impunemente, arriesgando la vida de conductores, transeúntes y vecinos.

Esto sucede por la libre desde hace meses en la carretera entre Paraíso y Cartago, en el sector del estadio. En el 911 los vecinos hemos hecho cientos de denuncias con nula respuesta por parte de las autoridades (de tránsito y fuerza pública), al punto de que los operadores nos han recomendado que hagamos gestiones personales ante el director de tránsito. La disculpa que da la dirección regional, como es de esperar, es la falta de recursos: para dar cobertura a toda la ciudad de Cartago, con miles de habitantes y cientos de kilómetros de rutas, solo hay disponible una unidad, y temen, con toda razón, enfrentarse en esta situación de desventaja a grandes y violentos grupos de “picones” que muchas veces acompañan sus carreras armados y bajo los efectos del alcohol. Estoy seguro que la misma situación se da en muchas otras comunidades.

El Ministerio de Seguridad debe dejar de jugar a la guerra, permitir que las acciones diplomáticas y legales sigan ejecutándose sin estar haciendo alarde de una fuerza militar que no tenemos y no queremos tener, y volver la mirada hacia adentro, que es en donde realmente necesitamos los ciudadanos que muestren efectividad y acción.

(*) Publicado en La Prensa Libre

viernes, 10 de diciembre de 2010

En Costa Rica dijimos: ¡NO EN MI NOMBRE!

Este viernes 10 de diciembre de 2010, en conjunto con otros movimientos a nivel latinoamericano, diferentes organizaciones y personas nos reunimos al costado del edificio de la curia metropolitana en San José, para de manera colectiva presentar la renuncia a la iglesia católica. En total se entregaron 60 solicitudes, varias más se quedaron sin entregar por que las personas llegaron luego de la hora de cierre de la oficina de la curia, y muchos otros llegaron a apoyar. La gente que pasaba leyó los mensajes en los carteles, y muy interesados preguntaron por cosas como el Estado laico, muchas veces expresándonos su apoyo.



Cada persona tiene sus razones personales para realizar el trámite, pero todas y todos los presentes compartimos el deseo de no pertenecer ni estar ligados de ninguna manera, a una institución que violenta los derechos y libertades individuales, y que interviene a placer en asuntos de Estado que en nada le incumben, más que para opinar como cualquiera otra organización de la sociedad.



¡No en mi nombre! es el grito que nos unió a todos esta fría tarde de diciembre en que también se celebra un aniversario más de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pilar de las sociedades democráticas modernas, y que el micro "Estado" Vaticano, con quien este gobierno nos quiere hacer firmar un concordato, no ha firmado.

La actividad fue un éxito rotundo tomando en cuenta la hora en que tuvo que realizarse (horas de oficina) superando las expectativas de quienes de alguna manera participamos en la organización. Queda dado el ejemplo para que muchas otras personas que ya no se sienten parte de la iglesia católica, ni comparten sus ideales, realicen el trámite, que más que eso, es una manifestación, una protesta y un acto de coherencia con las convicciones personales.



Para más información sobre el trámite, pueden visitar mis posts sobre el tema, o bien visitar el blog oficial de Apostasía Colectiva en Costa Rica.

(*) Fotos cortesía de Stella Chinchilla

miércoles, 13 de octubre de 2010

Un rescate muy humano

Ahora que ya pasó el drama y la tensión del rescate de los 33 mineros en Chile, y luego de leer miles de comentarios en la red del tipo "gracias a Dios" y "el rescate fue un milagro", me permito finalmente opinar.

El exitoso rescate de los mineros es 100% gracias al ingenio humano (muchos dicen que el derrumbe también fue consecuencia de las acciones humanas), ningún ser imaginario tuvo nada que ver con esto. Un ser omnipotente no hubiera tenido necesidad de tener en vilo a estas personas y sus familias para dar ninguna lección.

Los accidentes y los desastres de este tipo ocurren todos los días, la mayoría no tienen la suerte ni la cobertura de estos 33 valientes. Buscarle explicaciones y un sentido a lo que ocurre es natural, pero eso no hace que esas explicaciones sean reales, por más cómodos que nos sintamos.

Inundaciones, huracanes, terremotos, erupciones, todos fenómenos naturales que ocurren desde antes de que el ser humano pisara la Tierra, por que el planeta está geológicamente vivo, no por que ninguna divinidad lo determine.

Cuando un rayo mata a un niño inocente, cuando un terremoto sepulta multitudes reunidas en una iglesia, cuando un huracan deja sin hogar a miles, no es un dios (supuestamente de amor, ¡se imaginan que no fuera así!), tratando de dar una cínica y cruel lección incomprensible para nuestras "limitadas" mentes, son accidentes que nos pueden pasar a cualquiera en cualquier momento.

Dejemos de una vez por todas a los amigos imaginarios y aceptemos la realidad en que vivimos. El costo de hacer lo contrario en cuanto a libertad es muy alto.

sábado, 2 de octubre de 2010

¡Adiós Gerardo!

Si ya de por si la muerte es una tragedia, lo es más cuando quien se va es una persona tan joven como lo era mi amigo y compañero de Acohuse, Gerardo (Humberto) Badilla. Recién hoy recibí la terrible noticia de que ya hace 2 meses murió, lo cual fue un shock y me da una verguenza enorme por no haberlo sabido antes y podido estar al lado de su familia en ese momento tan duro.

A Gerardo lo conocí hace algunos años en foros y listas de internet, y ya luego de forma personal en varias actividades relacionadas con el Humanismo Secular y la divulgación científica. También fue compañero de luchas en el proyecto del Estado laico. A Gerardo siempre le admiré la forma en que decidió educar a su hija en el aspecto religioso, respetando la creencia de su esposa y permitiéndole a la niña estar expuesta a diferentes ideologías, creencias y formas de pensamiento, para que cuando estuviera en edad fuera ella la que tomara la decisión de que camino seguir. Es un ejemplo de tolerancia que espero poder emular.

Gerardo tenía un gran sentido del humor, siempre parodiaba frases de creyentes con personajes de la ciencia como Darwin. Compartíamos admiración por Carl Sagan, y era un ferviente crítico de las pseudo ciencias y el pensamiento mágico. A pesar de esto siempre fue humilde y tenía mucho tacto para expresar sus ideas. Se catalogaba a si mismo como "aspirante a pensador crítico", y era una de las personas más activas en nuestra lista de correos, siempre compartiendo mucha e interesante información.

Cuando conversabamos por teléfono, yo le decía "señor embajador", por que dentro de Acohuse siempre fue quien se preocupó por establecer contacto con grupos fuera de Costa Rica, incluso llegando a organizar el encuentro que tuvimos con Paul Kurtz en Limón. Para el año 2011 nuestra meta era que Acohuse tuviera un stand en la feria del libro, para lo que él, como siempre, ya estaba trabajando en hacer contactos con editoriales para traer material de divulgación científica y de humanismo secular.

Si bien mi contacto con Gerardo fue más electrónico que presencial (razón por la que me enteré tan tarde de su muerte), siempre le tuve un gran aprecio. Siempre fue un placer contar con su presencia física, que ahora se nos ha vedado para siempre.

¡Descansa en paz, mi hermano en Darwin! :-(


miércoles, 15 de septiembre de 2010

14 de septiembre: una fiesta vigilada!

Cartago, 6pm. Una valla metálica bien custodiada cierra el paso del espacio frente a la municipalidad, incluyendo una buena porción del parque frente a las ruinas.


Al sur del parque, un mediano contingente de motorizados se agrupaba, mientras frente a las ruinas, un grupo de policias se alineaba marcialmente recibiendo instrucciones de sus superiores, para luego marchar hacia sus posiciones.

No es exagerado decir que a esa hora habían más policías que ciudadanos en la plaza más importante de Cartago. Poco a poco la gente fue animándose a llegar, luchando por ocupar los lugares al borde de la valla que los separaba de la élite política y religiosa apostada frente a la entrada del edificio municipal. La distancia entre el toldo que resguardaba a la élite de la llovizna, y la gente en "primera fila" era considerable al punto de hacerlos irreconocibles.


La posición del escenario era tal que evidenciaba que fue preparado para el deleite de la élite y unos cuantos afortunados invitados de honor dentro del cerco, no de la gente. Bien hubiera hecho Tijerino en ordenar a sus hombres y mujeres repartir binoculares a la multitud que tan celosamente era vigilada.


Pero claro, vivimos tiempos convulsos y para mantener bajo control a la multitud de señoras mayores y adolescentes cuyas miradas despiertan sospechas de planes desestabilizadores y subversivos, hay que separarla decenas de metros del espectáculo y de la excelentísima élite y poner en el medio a una pequeña y bien disciplinada tropa. ¡Nada como un poco de intimidación para celebrar 189 años de vida independiente y democrática!


Las actividades empezaron con los habituales discursos, de los cuales rescato el de la presidenta Chinchilla, como uno de los más militaristas que haya escuchado yo de boca de un mandatario costarricense en los últimos tiempos. No voy a pecar y decir que la inseguridad que vivimos es "cuestión de percepción" como dijera alguien alguna vez, por que es muy real y todos lo sentimos. Pero compararla con los hechos de 1856, y más aún, decir que estamos a punto de convertirnos en un México o una Colombia, cuando las circunstancias políticas y geográficas son tan diferentes, me parece una malintencionada exageración con el objetivo final de militarizar este país.

Y para que no digan que estoy exagerando, reproduzco fragmentos del discurso de la presidenta tomados de la cuenta de twitter de Radio Reloj:

"Costa Rica no tiene ejército, pero eso nos hace vulnerables a defender algunos sectores del país"

"Ahora sí debemos combatir un enemigo que ya echó raíces en territorio nacional"

"Hoy vivimos una situación más grave que en 1856"

"Estamos obligados a actuar ya, sin temor"

"Soplan en nuestro suelo los vientos de inseguridad que soplan en otros países de la región"

"Vivimos tiempos difíciles, en nuestra región el narcotráfico y el crimen organizado luchan por el control de los territorios"


"Mi Gobierno, con todo y las limitaciones, seguirá trabajando por la protección de los ciudadanos"

Asi como una frase sacada del inicio de su discurso que es célebre por que ha sido muy utilizada por regímenes totalitarios (*) en el pasado:

"Hacer patria es subordinar los intereses individuales o grupales a los intereses supremos de la nación"

Esas palabras, prácticamente un llamado a las armas antes de un conflicto, van de la mano con la reciente autorización para la entrada de militares de los EEUU a nuestro país para "combatir el narco", la crítica a la resolución de la Sala Constitucional para eliminar los retenes arbitrarios, el nombramiento de un graduado de una controvertida academia militar como vice ministro de seguridad, el destape de espionaje a ciudadanos por parte de instituciones públicas, la existencia de una policia política, así como la creciente inversion en equipos de vigilancia electrónica, todos signos inequívocos de la promoción de un Estado policial, en donde se convence a la ciudadanía de que, por una falsa ilusión de seguridad, debe renunciar a algunas de sus libertades (y en nuestro caso, ideales como el antimilitarismo).

El discurso de la presidenta, y sus acciones, cae en la contradicción de prevenirnos de la situación que viven Colombia, México y nuestros vecinos de Centroamérica, pero como solución propone la militarización de la lucha que ha sido completamente inútil y contraproducente tanto contra el narcotráfico, como contra la violencia.

Es por eso que varios amigos unidos contra la gradual militarización de nuestro país quisimos expresar un simple mensaje:


(*) "Gemeinnutz von Eigennutz", slogan nazi. Cortesia de Juan Carlos Hidalgo

viernes, 13 de agosto de 2010

Oligopolio de los milagros

Piénsese en las siguientes situaciones: un canal de televisión nos muestra a un talentoso y muy bien vestido orador, que promete la liberación de las preocupaciones financieras, a cambio de que el televidente haga una donación que simbolice su fe en un poder superior capaz de sacarlo de sus apuros. No le faltan colegas que a su vez, ofrezcan, por una módica suma, aceites, rosas o reliquias "sagradas" cuya posesión garantiza la retribución, con creces, de la inversión.

Por otra parte, al acercarse una fecha particular, digamos, inicios de agosto, por poner un ejemplo, muchos medios de comunicación realizan reportajes especiales, con abundantes y emotivos testimonios, de favores concedidos a las personas que caminen hacia una antigua y hermosa ciudad del país, en donde hace varios siglos fue encontrada (o colocada, dicen algunos malpensados) una figura de piedra esculpida con forma de mujer. De pura casualidad, la figura de piedra es un símbolo importante para una institución que hace las veces de consejera del gobierno y como no, guía de la moral y buenas costumbres, para lo cual, es justo y necesario concederle algunos beneficios.

Finalmente, pensemos en un pequeño local en alguno de los feos edificios de una ciudad capital, en cuyo mal decorado interior da "consulta" un autoproclamado "experto", que probablemente proviene de algún país famoso por poseer una rica tradición cultural, y que está dispuesto a compartir su experiencia y conocimientos en la solución de conflictos amorosos, laborales o económicos, a cambio de un pago.

Si el lector vive en Costa Rica, es muy probable que reconozca, y que incluso haya sido participe de alguna situación similar a las descritas antes. Las tres tienen semejanzas evidentes, por ejemplo, en todas se hace la promesa de que, por medios mágicos (esto es, ajenos a explicaciones racionales o científicas) se cubrirán distintas necesidades, eso sí, a cambio de algo. Ese algo muchas veces es el dinero, a veces pagado en efectivo directamente por el beneficiado, otras, de forma "solidaria" por la colectividad en forma de partidas presupuestarias del Estado, exenciones fiscales y hasta con cuotas de poder.

Recientemente, el OIJ hizo un llamado a regular, limitar y hasta castigar uno de estos tipos de actividad (queda como ejercicio para el lector determinar cuál) por presuntas estafas y múltiples denuncias. Eso me hizo preguntarme si con esta medida no se estaría creando una especie de oligopolio de los milagros, en donde el mercado (que existe y no es pequeño) estaría repartido entre unas cuantas entidades autorizadas para realizarlos.

¿Cómo sería el proceso de acreditación y certificación? Este punto es simple, pues parece que la evidencia anecdótica es suficiente. ¿Cuáles serían algunos requisitos de operación? A juzgar por las características de perseguidos y tolerados, pareciera que el tener representación en la Asamblea Legislativa, el gozar de oficialidad constitucional, y el contar, desde luego, con un gran número de seguidores, son requisitos indispensables. Para los demás, aunque el producto que ofrezcan sea casi indistinguible y su efectividad casi la misma, solo queda la clandestinidad.

(*)Publicado en La Prensa Libre
(**)Imagen tomada de: http://www.imaginaria.com.ar/16/7/tome.htm

miércoles, 11 de agosto de 2010

Conversando sobre la presencia militar en Costa Rica

Ayer tuve la oportunidad de participar en el programa Miradas Políticas del Canal 15, conducido por Marta Solano, junto a Eva Carazo. El tema fue el de la presencia militar en Costa Rica. Vuelvo a expresar que me siento alarmado por como la gente esta creyéndose tan fácil el cuento de que militarizar la lucha contra el narco es la solución, cuando la experiencia de otros países es clara.

Aqui los videos del programa:







¡El tiro por la culata!

El tiro por la culata, fue lo que le salió al infame "Observatorio Ciudadano por la familia y la vida" con su intención de prostituir la democracia de nuestro país y querer llevar a referendo, un asunto de derechos civiles de una minoría. Digo esto por que, queriendo enterrar el proyecto de ley para crear una figura jurídica que ampare a las uniones entre personas del mismo sexo, levantaron la discusión a nivel nacional, mostrando el rechazo de muchos sectores: universidades, instituciones, partidos politicos, personajes nacionales, y se dió una visibilización del tema y la realidad vivida por estas parejas, como nunca se había visto en este país.

La Sala IV fue sabia:

"Las personas que tienen relaciones con una pareja del mismo sexo son un grupo en desventaja y objeto de discriminación que precisa del apoyo de los poderes públicos para el reconocimiento de sus derechos constitucionales"

"En cuanto al fondo, la mayoría consideró que los derechos de las minorías que surgen de reivindicaciones contra-mayoritarias no pueden ser sometidos a un proceso de referendo donde se imponen las mayorías."

En ese último punto es en el que he insistido durante estos 2 años de angustia desde que se empezó la locura del referendo, que hoy por fin, vemos que termina para continuar donde debe: en la Asamblea Legislativa (donde no le sobraran enemigos al proyecto). Hacer esto era el equivalente a decidir, por referendo, si se abolia la esclavitud o si se le permit¡a votar a las mujeres, en épocas en que estos sectores estaban bajo el yugo de una mayoría aplastante y hostil. Queda así cerrado ese portillo que había quedado abierto con la ley del referendo.

El TSE en este punto me parece que fue irresponsable. Se notó en todo momento urgencia para realizar este referendo sin considerar la humillación a la que iba a ser sometida la minoría gay con una derrota aplastante en un país plagado de prejuicios y desinformación. Y todo para atraer votantes a las elecciones municipales, sin pensar en las consecuencias humanas.

Recuérdese quienes se prestaron para esto, quienes salieron a recolectar firmas, quienes desde los púlpitos incitaron el odio hacia una minoría. ¡La historia se los cobrará!

sábado, 24 de julio de 2010

A caballo (¿de Troya?) regalado no se le miran los dientes

Sigo con el tema de la presencia militar en el país a pesar de la tentación para despotricar contra puertas mágicas que viajan en el tiempo desde el siglo XII hacia el XXI, la fascinación pública y hasta oficial que causan ciertas partes de cadáveres que nos visitan desde tierras lejanas, y la cercanía de la masiva divinización y culto a una piedra volcánica esculpida en forma de mujer hace siglos por algún astuto misionero ávido de nuevas ovejas...

Me voy a privar de esos temas, para referirme a la inminente visita de nada menos que el USS Iwo Jima a nuestras costas del Caribe. Pero no se asusten!, este poderoso portaaviones, que ha visto la acción liberadora de los "marines" en las guerras de Iraq y Afganistán, viene con nobles propósitos de ayuda humanitaria, como por ejemplo, entregarle nada menos que mil ositos de peluche a los habitantes de la zona de Talamanca!

Me ha sorprendido, de forma no precisamente grata, el beneplácito que mis conciudadanos le dan a la presencia de militares y sus enormes máquinas de muerte, y el poquísimo cuestionamiento que se ha dado en este tema. Y no los culpo del todo. Dos factores han sido decisivos para que hoy, la Costa Rica sin ejército se abra de piernas a una militarización que viene disfrazada de oveja, pero que estoy seguro, trae los dientes bien afilados, probablemente mirando hacia el sur.

Uno es el miedo. Nos bombardean a diario con cuerpos mutilados, "ajusticiamientos", toneladas de droga incautada, imágenes de masacres en la guerra que se libra en México, queriéndonos convencer de que Costa Rica se va a convertir en un escenario "ciudad Juarez" (aunque la situación sea, desde casi todo punto de vista, distinta). Crean un clima de terror y a la vez de indefensión, cuyo resultado es que poco a poco la población, asustada e impotente (con propuestas para incrementar aún más esa impotencia) vaya comprando la idea de que la militarización equivale a seguridad. En la burbuja que somos, sin ningún interés por informarnos si esto es en realidad así en otros países del mundo (quizás por no ser pueblos tan felices como nosotros ... ), lo creemos sin cuestionarnos.

Y es que es curioso, que las autoridades que hoy se quejan de la paupérrima situación de nuestra policía y su incapacidad para hacerle frente a la delincuencia y al narco, llevan décadas en el poder y no muestran un verdadero interés por cambiar las cosas, más allá de las promesas de campaña y platos de babas sin planes de acción concretos.

El segundo factor (y que es el que más me repugna) es el aprovechamiento de las evidentes necesidades de las comunidades que por años han sido desatendidas, para ir creando en nuestra mente la imagen del militar bienhechor que de forma desinteresada viene a hacerse cargo de las tareas que el inútil Estado ha descuidado. ¿Quien en su sano juicio podría oponerse a la asistencia médica gratuita, a la entrega de suministros y a la construcción de escuelas? Solamente un miope seguramente...

Pues este miope tiene algunas preguntas:
  • Existiendo muchas organizaciones de ayuda humanitaria civiles en los EEUU, ¿por que estas tareas vienen a ser ejecutadas por personal militar, en embarcaciones pesadas de guerra? Si hubiera un verdadero interés en ayudarnos, nos podrían hacer llegar esa colaboración por vías mucho menos sospechosas.
  • ¿Por que mezclan la operación "Promesa Continua" con el acuerdo de patrullaje conjunto? (ley 7929 en nuestro país). ¿Que tiene que ver la lucha contra el narco, para lo cual fue que supuestamente se autorizó la entrada de todas esas naves de guerra, con la ayuda humanitaria?
Para mi es claro que este tipo de operaciones, con todo y el beneficio que traen a mucha gente que necesita de esos servicios y cuidados (y que debería recibirlos del Estado!) no son más que maneras solapadas de mantener una presencia militar contínua en la región (ver por ejemplo los casos de Perú y Nicaragua). Una especie de "el fin justifica los medios" benevolente. Pero como bien lo dijo un exembajador nuestro en los EEUU: ¡No hay almuerzo gratis!

lunes, 12 de julio de 2010

Acertada oposición a un disparate

Debo reconocerle a la iglesia católica de El Salvador lo que considero un acierto: oponerse al disparate aprobado recientemente por el congreso de ese hermano país, para que se haga una lectura obligatoria de la biblia en las escuelas, según ellos, para combatir la violencia. Y digo disparate por varias razones: en un país que se hace llamar laico como El Salvador, tal cosa no tiene cabida, y así fue señalado por la institución. Es simplemente un irrespeto por la diversidad de ideologías. Otra historia sería si al lado de citas seleccionadas de la biblia cristiana, se leyeran también otros textos, religiosos y seculares, con mensajes igualmente valiosos. Por ejemplo, los libros de Carl Sagan quizás serían mas efectivos para la tarea.

También, por más buenas intenciones detrás de la medida, es innegable que la biblia está plagada de violencia, machismo, genocidio justificado, esclavitud, xenofobia, etc. Incluso el nuevo testamento. Ejemplos sobran.

Desde luego, hay otras razones que deben también señalarse (y así lo hacen ellos mismos), y es que la iglesia católica desde siempre ha considerado que tiene el monopolio de la interpretación de este libro.

En cualquier caso, aplaudo esta postura, y espero que el presidente Funes vete esa ley.

viernes, 9 de julio de 2010

Costa Rica abre las puertas a la militarización

El pasado primero de julio, la Asamblea Legislativa, aprobó, de manera apresurada y sin más debate que la protesta de unos cuantos diputados opositores, una solicitud del gobierno de los Estados Unidos para el ingreso de hasta 46 buques de guerra capaces de transportar cientos de aeronaves de combate y miles de soldados. La solicitud se hizo en el marco de la ley 7929 de 1999, que es un acuerdo de la cooperación para suprimir el tráfico ilícito entre ambos países.

Esta aprobación es, ni más ni menos, el final de más de 60 años de tradición pacifista y antimilitarista de nuestro país. Los días en que los costarricenses nos jactábamos de que por nuestras calles nunca veíamos soldados se acabaron, y lo que es peor, estos soldados serán extranjeros. La posición líder de nuestro país a nivel internacional en el campo de la lucha por el desarme de las naciones se debilita y nuestra credibilidad se reduce al permitir la presencia de semejante fuerza militar en nuestro territorio.

Una vez más la estrategia del miedo surte efecto; se bombardea a la población con noticias e información que crean un clima de terror para que esté dispuesta a ceder ideales y libertades. Con la excusa de la lucha antidrogas se autoriza hoy la entrada de una flota que más parece de invasión que de patrullaje conjunto. ¡Bien harían los Estados Unidos en utilizar su flota para vigilar sus propias fronteras y territorios, pues son ellos los principales consumidores de la droga que pasa por aquí!

Quienes defienden esto quieren hacernos creer que las cosas son en blanco y negro, como el actual comisionado antidrogas, Mauricio Boraschi, quien en la supuesta aclaración sobre los alcances de la autorización dijo: "...es preferible que transiten por el país soldados estadounidenses antes que sicarios o traficantes de drogas." Ni lo uno ni lo otro. Su visión me parece lamentable y simplista, al estilo del discurso del ex presidente estadounidense George W. Bush en su justificación para su guerra contra el terrorismo.

No estoy menospreciando el grave problema del narcotráfico, no soy anti-estadounidense, ni tampoco me opongo al acuerdo de patrullaje conjunto, pero no estoy dispuesto a renunciar a mi herencia antimilitarista, que como ciudadano costarricense es de lo que más valoro. La lucha militarizada contra el narcotráfico ya ha probado ser poco efectiva en países con fuerzas armadas propias como Colombia y México, en donde la población civil e inocente, es la que más sufre víctima del fuego cruzado. Aquí hay mucho por hacer en el ámbito civil y judicial, por ejemplo, combatir con firmeza la corrupción de jueces que liberan a los narcotraficantes capturados, y la implementación de programas de protección de testigos que sean efectivos y propicien la denuncia por parte de la población.

Preocupan también los términos en los que se da la autorización, pues entre las condiciones que pidió la embajada estadounidense para la entrada de sus tropas están "disfrutar de libertad de movimiento y el derecho de realizar las actividades que considere necesarias en el desempeño de su misión", además, "...los reclamos de terceros que surjan de las actividades de la operación, deberán ser referidos al supuesto gobierno responsable para que estos sean resueltos según las leyes de dicho gobierno". Esto es inconstitucional, pues los reclamos de terceros, es decir, de nosotros los ciudadanos costarricenses, deberán presentarse en los Estados Unidos y bajo las leyes de ese país. Además, los actos ilícitos que cometan estas tropas en nuestro territorio quedarán fuera de nuestra jurisdicción.

Ni siquiera dentro de su propio país, los soldados estadounidenses gozan de tal libertad de acción, y aquí, los diputados liberacionistas, del movimiento libertario, y un mal llamado "cristiano" les dan un cheque en blanco. Algunos de ellos incluso, quisieron justificar su voto diciendo que los soldados vendrían a "ayudar en tareas humanitarias" y a "construir escuelas". Señores diputados, un helicóptero de ayuda humanitaria no necesita portar misiles capaces de destruir cualquiera de nuestras ciudades, ni para construir escuelas se necesitan ametralladoras.

Insto a todos las ciudadanas y ciudadanos a que no caigamos en la trampa de la estrategia del miedo que hoy usan en nosotros para abrir las puertas a la militarización del país. Hoy es esto, mañana nos van a querer convencer de que es necesario volver a formar el ejército. ¡No lo permitamos!

(*) Publicado en La Prensa Libre 09/07/2010
(**) Publicado en Semanario Universidad 14/07/2010
(***) Publicado en La Nacion 16/07/2010
(****) Este articulo fue respondido en La Nación por el comisionado antidrogas, Mauricio Boraschi.

martes, 6 de julio de 2010

¿Para que sirven los ejércitos?


La pregunta es retórica. Mi respuesta es: para nada (positivo al menos).

He tenido la dicha de nacer y crecer en un país sin ejército, en donde la guerra y los soldados solo se ven en las películas, y quizás por eso mi posición es tan radical en este tema. Cuando les hago esta pregunta a personas de otros lugares, sus respuestas siempre son combinación/variantes de:


  • Para defendernos de una posible invasión.
  • Para apoyar en tareas de rescate.
  • Para tareas humanitarias.
  • Para combatir al narcotráfico
Desde mi posición particular doy mi opinión. Los ejércitos solo tienen una razón de ser: la guerra. Pretender justificar su existencia en tiempos de paz para otras cosas me parece un absurdo. Los soldados se entrenan para ser duros, para matar, para obedecer sin cuestionar órdenes. Para tareas humanitarias y de rescate no se necesitan helicópteros ni aviones con armamentos capaces de aniquilar ciudades, para construir escuelas y puentes no se necesita cargar granadas ni ametralladoras. Para combatir el narco se necesita más que la fuerza bruta de las armas; se necesita inteligencia, se necesita confianza de la población para denunciar, se necesitan valores, integridad y ética que sean inculcadas desde pequeños. Se necesita desincentivar el consumo en los lugares destino de toda esa droga, no mandar flotas a los lugares de tránsito.

El gasto inmenso que conlleva mantener una estructura militar sería mucho mejor utilizado en educación y salud, en equipos de rescate civiles bien entrenados para salvar vidas, no para quitarlas, en helicópteros de rescate, no en Blackhawks. En un cuerpo policial civil bien entrenado y bien pagado. En cultura y en deporte en las zonas más alejadas donde el narco echa raíces ante el abandono de los gobiernos.

En zonas tan conflictivas históricamente como nuestra América Latina, han habido 10 golpes de Estado por cada invasión de la que haya habido que defenderse, al menos en el último siglo. Los ejércitos se han usado por el poder de turno para reprimir la disidencia, para quitar y poner gobiernos, para callar la crítica, para alimentar la millonaria industria de las armas de los países más poderosos de la Tierra que son los únicos ganadores de toda esta locura.

La paz más que un estado es un ideal que no se mantiene con amenazas mutuas entre vecinos que se enseñan todo el tiempo los dientes, compitiendo para ver quien tiene los mejores tanques, los misiles de mayor alcance o los rifles más efectivos. La paz es un ideal al que se aspira por medio del diálogo, de la resolución pacífica de conflictos, de la cooperación y de unas condiciones domésticas que permitan a su población superarse. No se puede vivir en un estado perpetuo de paranoia, pensando que en cualquier momento un ejército del país vecino cruzará las fronteras para invadir mi territorio. Sale más barato, económica, social y humanamente, mantener canales de diálogo abiertos de forma permanente entre los países, aprovechar las ventajas estratégicas compartidas para el desarrollo de todos.

Si el presupuesto que se ha usado en la guerra para controlar los territorios hoy ricos en petróleo, se hubiera usado en investigación y en ciencia, quizás ya hubieramos desarrollado alternativas energéticas sostenibles a largo plazo y amigables con el ambiente. Se hubieran curado el montón de enfermedades que hoy nos matan, se hubiera erradicado el hambre y hubiera sobrado para haber colonizado ya el sistema solar!

Soy un idealista a pesar del pesimismo que muchas veces me invade, sobre todo en estos tiempos en que veo a mi país y a mis conciudadanos, renunciar al ideal de paz que por más de 60 años nos ha hecho ser un ejemplo para el mundo, un pequeño oasis de antimilitarismo en un mundo de carreras armamentísticas y de conflictos absurdos entre hermanos. En nosotros, los ciudadanos de todos los países, está la clave del futuro. En empezar a tomar responsabilidad y dejar de delegarle todo el poder a los políticos, que no siempre (¿casi nunca?), hacen de los intereses comunes la razón de ser del trabajo que se les encomienda.

No dejemos que el miedo nos haga renunciar a nuestros ideales y empecemos a darle significado a lo que ser ciudadano significa.

domingo, 4 de julio de 2010

Gobierno se contradice sobre militarización de lucha antidrogas

Este domingo, el ministro de seguridad y el comisionado antidrogas, "aclararon" los alcances de la autorización de entrada de tropas estadounidenses en La Nación. Sin embargo, en mi opinión, su aclaración más bien confirma todos mis temores. Me preocupan especialmente las palabras del comisionado antidrogas:

"Boraschi recalcó que es preferible que transiten por el país soldados estadounidenses antes que sicarios o traficantes de drogas".

Queda claro que dentro de poco veremos soldados estadounidenses, uniformados, haciendo operativos en nuestras calles. Y con la claúsula de libertad de acción y movimiento que se les aprobó, podemos esperar cualquier cosa. Valga decir que sobre estas cláusulas, ni el ministro, ni el comisionado, ni la presidenta, dijeron NADA.

Esa manera casi maniqueísta de ver las cosas se me parece muchísimo al discurso del expresidente estadounidense Bush en donde pone las cosas en blanco y negro. Yo no quiero ver sicarios y traficantes de drogas en las calles de mi país (noticia: ya están ahí!), pero tampoco quiero ver soldados, y mucho menos, extranjeros. Esto no es más que la aplicación de la tan efectiva estrategia del miedo, para hacer que la población ceda ideales (como el del pacifismo y el antimilitarismo) y libertades individuales con tal de sentirse un poco protegidos.

También en su "aclaración" justifican el arribo de las decenas de naves de guerra y miles de soldados, según ellos en que estas naves estarán bajo las órdenes del servicio de guardacostas de los EEUU, pero, ¿a quien responde el servicio de guardacostas? ¿A una autoridad civil como lo estipulaba el preámbulo de la ley 7929 del acuerdo de patrullaje conjunto? O a las fuerzas armadas de ese país?

¿Pero que podemos esperar de la militarización de esta lucha? Resultados no muy diferentes a los que ya se obtienen en México y en Colombia, en donde los civiles inocentes son las mayores víctimas del fuego cruzado.

Hoy, 4 de julio, los Estados Unidos celebran su día de la independencia, mientras que nosotros vemos irse al caño el ideal de paz de don Pepe Figueres al abolir en ejército hace más de 60 años.

Insisto, ¿que seguirá después? ¿la propuesta de volver a conformar un ejército?

¡NO LO PERMITAMOS!

¿Que podemos hacer los ciudadanos para revertir esta decisión y de paso pedir que se revise este acuerdo de patrullaje conjunto que hoy se usa como excusa para abrir las puertas de la presencia militar en el país?
  • Presentemos recursos de amparo. Esta aprobación no solo viola uno de los ideales más importantes de la sociedad costarricense: el antimilitarismo, sino que las cláusulas otorgadas violan nuestra Constitución al eximir de responsabilidad ante nuestros tribunales a los militares estadounidenses que cometan faltas, como ya lo han hecho en repetidas ocasiones en otros paises. Este es el texto de mi recurso de amparo presentado el viernes anterior, por si les sirve de algo. El procedimiento es muy sencillo: lleven su documento (y una copia), firmado, con sus argumentos a la Sala Constitucional, en el edificio principal de los tribunales de Justicia en San José centro y preséntenlo. El trámite no les lleva más de 10 minutos.
  • Es necesario presentar acciones de inconstitucionalidad, que quizás sean más efectivas que los recursos de amparo. Argumentos sobran, pero el trámite lleva mas formalismos y requiere ser certificado y elaborado por un abogado con conomiento en la materia
  • Presentemos denuncias ante la Defensoria de los Habitantes. Esto puede hacerse de manera electrónica mediante este formulario.
No nos quedemos con los brazos cruzados mientras permitimos que Costa Rica copie estrategias que ya se han mostrado inefectivas en otros lugares y que traen un costo social y democrático tan alto, como lo es militarizar el país.

viernes, 2 de julio de 2010

Costa Rica autoriza ocupación militar!

Como si el intento de auto-aumento no hubiera sido suficiente para dejarnos claro el calibre de padres (y madres) de la patria que tenemos, hoy las y los diputados, 39 de ellos, especialmente los del Partido Liberación Nacional, Movimiento Libertario y, como no, uno de los "cristianos," aprobaron la ocupación militar de nuestro país. Pero bueno, como se juega la final del mundial, no importa verdad?

Así como lo oye. Los días en que nos jactábamos de ser un pais sin militares, que nuestros niños no tendrían nunca que ver soldados en nuestras calles se acabaron. Nuestros ilustres legisladores otorgan libertad de movimiento y acción a las tropas estadounidenses (hasta 7000 de ellos), con tal de que "cumplan su misión", que no podía ser otra que el combate al narcotráfico. Por que todos sabemos que con la militarización de esta lucha se logran excelentes resultados! Que lo digan México y Colombia ...

La Nación, El Pregón y Nuestro País han sacado sendas notas, explicando en detalle los tipos de naves de guerra a los que se autorizaron entrada durante los próximos 6 meses, y permanencia de 1 año. Pero lo más grave es esto:

"El personal de los Estados Unidos en Costa Rica podrá disfrutar de libertad de movimiento y el derecho de realizar las actividades que considere necesarias en el desempeño de su misión"

"...además el Gobierno de Costa Rica renuncia a presentar cualquier reclamo por daño, pérdida o destrucción de la propiedad de otro, lesiones o muerte del personal de ambos que surgieran de las actividades..."

Esto NO lo podemos permitir. Aún como simples ciudadanos, tenemos que hacer algo. Por medio de facebook se esta organizando una recolección de firmas en una petición para que se revierta esta decisión. No puede ser que sucumbamos a la intimidación y el miedo que un problema real como lo es el narcotráfico significa, pero que puede abordarse desde muchas otras perspectivas que no sean la vía militar y que se han mostrado inefectivas en tantos otros lugares. No podemos renunciar al ideal de paz y antimilitarismo que es uno de los pilares de la identidad costarricense, permitiendo que miles de tropas extranjeras se paseen a su antojo por nuestro país.

Hago un llamado a las pocas personas que puedan leer esto a oponerse por todos los medios de que dispongan, no nos crucemos de brazos mientras esta partida de 31 inútiles y traidores (en este punto cualquier respeto que le tuviera a l@s diputados se ha esfumado) tiran a la basura más de 60 años de tradición. Quiero ver a las universidades y a los sindicatos apelando al rescate de la soberanía nacional. Si algo ha ameritado hacerlo, es esto.

Y es que, que vendrá después de ese año? Cuando pase el tiempo y el narcotráfico siga igual, van a lavarnos el cerebro para que accedamos a formar nuevamente un ejército?

No lo permitamos!

Finalmente, a las y los diputados de Liberación Nacional, a la presidenta Chinchilla y al Ministro de Seguridad les digo que tengan un poquito de verguenza y cambien el nombre de su partido para que respeten la memoria y la obra de don Pepe que uds sistemáticamente están haciendo pedazos.