lunes 1 de junio de 2009

Las contradicciones de los "provida"

No voy a generalizar y decir que todos los "provida" que se oponen al aborto son asesinos, por que es obvio que no es así, pero el caso que voy a comentar sirve para ilustrar ese preocupante "doblepensar" de los fanáticos religiosos.

Ayer, cuando salía de la iglesia a la que asistía, el doctor George Tiller en la ciudad de Wichita, en los Estados Unidos, fue asesinado de un disparo por un fanático "provida". O sea, una persona que se dice defensor de la vida, decidió que lo mejor para su causa era acabar con la vida de otra persona... Pueden ver la noticia completa aqui (en inglés).

Este doctor era controversial pues practicaba abortos en etapas avanzadas del embarazo en casos en los que el feto presentaba deformidades incompatibles con la vida, y en casos de niñas de hasta 9 años embarazadas. El aborto es un tema delicado en el que yo personalmente no me declaro ni absolutamente a favor, ni absolutamente en contra, si no que pienso que cada caso debería ser cuidadosamente evualuado y en donde la vida de la madre siempre tiene prioridad.

Lo que quiero señalar, aprovechándome de este desafortunado caso, son las enormes contradicciones que existen en la mente de la persona religiosa extremista (que no son pocos, sobre todo en el gigante del norte), y las peligrosas acciones que pueden llegar a cometer. Estoy seguro que más de uno estará pensando para sus adentros que este asesinato era "justo y necesario" o que el doctor se lo merecía, y al mismo tiempo, creen en un dios absolutamente bueno y misericordioso, que de alguna manera aprueba estos actos (la biblia está lleno de asesinatos en masa justificados en la "voluntad de dios"). Las mismas justificaciones que usan para discriminar y odiar a aquellos que se salen de su esquema de valores, en nombre de Jesús, un personaje que hasta donde recuerdo, solo predicaba el perdón, el poner la otra mejilla, y el no juzgar a los demás.

Esperemos no ver casos similares en el futuro, aunque viendo como van las cosas, no sería de extrañar.

viernes 29 de mayo de 2009

Y dale con la educación sexual!

A veces uno prende el tele y tiene la sensación de que cruzó el tunel del tiempo y se encuentra en el siglo XII, o bien que fue teletransportado al mundo bizarro cuando ve nada menos que a un cura católico en el principal noticiero del país, hablando sobre educación sexual! Y es que no es de extrañar que este mundo esté patas para arriba, cuando viejitos que se dicen célibes (ahora hay que recalcar el "se dicen" por que hasta los "monseñores" nos salen con su buena cuota de hijos) son los encargados de decirle a los jóvenes como manejar su vida sexual! En este enlace hay un resumen de lo que fue la entrevista y algunos comentarios al respecto.

El eterno pleito con este tema, es por la oposición de la iglesia católica a que a los jóvenes conozcan sobre métodos anticonceptivos, puesto que para esta institución, solo hay un camino: el sexo solo debe practicarse dentro del matrimonio (católico, desde luego, por que los que estamos casados por la vía civil vivimos en pecado perpetuo...), fuera de eso, solo vale la abstinencia (por que ojo, ni siquiera la masturbación es lícita).

Que hay de malo con la abstinencia? Absolutamente nada, es una opción válida y en definitiva, es la única manera 100% segura de no contagiarse de nada y de evitar embarazos no deseados, en eso no creo que haya nadie que no concuerde, la palabra clave aquí es opción. La abstinencia debe ser una opción conciente y nunca una imposición como pretende la milenaria institución.



La excusa que ponen es que ningún método anticonceptivo es 100% infalible ni para evitar contagio de enfermedades ni embarazos, y es cierto!, pero nadie nunca ha afirmado que lo sean. Incluso, es fácilmente comprobable al leer una caja estándar de preservativos, la tabla con los diferentes porcentajes de efectividad. A nadie se le pretende engañar haciendole creer que por tener relaciones sexuales con preservativo va a estar 100% seguro.

A los dirigentes de la iglesia católica y sus secuaces les encanta llenarse la boca con la frase "educación integral" pero paradojicamente, quieren dejar absolutamente por fuera cualquier tema que tenga que ver con métodos anticonceptivos. Será que la palabra "integral" en el lenguaje católico significa otra cosa? Por que cuando uno piensa en "integral", se imagina algo completo, que en este caso, sería hablarle a los jóvenes sobre la responsabilidad que una vida sexual activa conlleva, así como todas las posibles consecuencias a pesar de todas las prevenciones del caso. También de como el ideal es que las relaciones sexuales se den en una relación de pareja estable donde medie el amor, y que la abstinencia es una opción perfectamente válida también (para que no sucumban ante las inevitables presiones sociales de su entorno para iniciarse prematuramente en la vida sexual). Pero ninguna educación puede llamarse "integral" si excluye dar información sobre métodos anticonceptivos modernos, su uso correcto, ventajas y desventajas.

El enseñarle a los jóvenes todo el aspecto "moral" de la sexualidad no tiene por que ser excluyente de proporcionarles el conocimiento de las distintas maneras que tienen de protegerse en caso de que, a pesar de todas las advertencias (y en el caso católico, amenazas) decidan tener relaciones sexuales, puedan hacerlo de la manera mas segura posible. Es hacia ese tipo de educación hacia la que los padres, máximos responsables, y el Estado, en segunda instancia, deberían apostar.

Finalmente, por que es que en mi querido país, los medios de comunicación le siguen dando tanta pelota a la iglesia católica? Al consultarle su opinión para todo (como si de todo supieran!), lo único que hacen es fomentar esa falsa imagen de autoridad y omnipotencia. Déjenlos que dentro de sus iglesias enseñen lo que deseen, y que quienes voluntariamente quieran seguir esas enseñanzas lo hagan en paz, pero por favor, empecemos a separar los asuntos del César de los del amigo imaginario que vive en las nubes, tal y como se los sugirió en algún lugar de su libro de referencia la figura de la cual su doctrina toma el nombre, pero no sus enseñanzas en la práctica.

lunes 25 de mayo de 2009

Estado e iglesia: hasta que la muerte los separe.


La del 2010 será apenas la tercera elección para presidente en la que participe, pero estoy bastante seguro que esta ha sido la primera donde temas controversiales como el aborto, uniones civiles entre personas del mismo sexo, y la posibilidad de reformar el artículo 75 de la Constitución para que Costa Rica no tenga religión oficial, se abordan de forma tan directa y frecuente en los debates de los candidatos. Eso es sin duda muy positivo. Alguien dijo una vez: "de lo que no se habla no existe" y se deben poner estos temas sobre la mesa de discusión.

Aunque hay que reconocer que hay mas apertura, y al menos se hace un reconocimiento (de palabra) de la diversidad en cuanto a formas de pensar y vivir que hay en nuestro país, me preocupa la posición de 2 de los candidatos con más posibilidad de ganar (según encuestas) : Laura Chinchilla (PLN) y Ottón Solis (PAC).

De Ottón me preocupa su idea para que el Estado destine (más) dineros para financiar a las iglesias. Esto es claramente innecesario, dado que estas gozan ya de muy buena salud financiera. y con el aporte de sus fieles deberían ser capaces de sostenerse. Por lo demás su posición en los otros temas es mas o menos abierta.

La que me tiene sudando de verdad es Laura Chinchilla, se nota que tiene una relación estrecha con la iglesia católica, primero, por apoyar abiertamente el referendo del odio que esta milenaria institución promueve y para el cual recoge firmas a las salidas de las misas. Segundo, por que cuando se le pregunta su opinión sobre la reforma al artículo 75 (que declara a la católica como religión del Estado), ella dice que de realizarse, Costa Rica debería "negociar con el Vaticano". Eso, mis estimad@s lectores, se llama firmar un concordato, y si no saben lo que es, les ofrezco el que firmó República Dominica (léalo bajo el riesgo de sufrir horribles pesadillas por semanas).



Mi pregunta es: negociar que? Que tiene que ofrecerle el Estado Vaticano a nuestro país, que esta candidata se muestra tan preocupada por tal acuerdo? Si fuera a EEUU, a Europa o a China a quien le otorgamos tantas concesiones a cambio de tan poco, se paralizaría el país en protestas y nos rasgaríamos las vestiduras en nombre de la "soberanía nacional".

La iglesia católica hace aportes al país en lo social (muchas veces con plata que el mismo Estado le da) pero esto de ninguna forma justifica el que a nivel oficial se le otorgue una autoridad mas propia del siglo XV que del XXI. Un concordato no es mas que una bofetada a la libertad de conciencia. Es cierto que no será exactamente igual al que firmó República Dominicana, pero siendo realistas no podemos esperar que varíe mucho. Si me dan a escoger entre dejar el artículo 75 queditito como está, o reformarlo y firmar una acta de rendición incondicional como esa, me quedo con lo primero y por mucho.

A mi no me molesta que un candidato manifieste cual es su creencia religiosa, como todo ciudadano tiene pleno derecho a hacerlo. Lo que me preocupa y angustia es ver que alguien que posiblemente ocupará el máximo puesto del poder democrático del país y que se supone nos representa a tod@s, no sea capaz de poner a un lado sus creencias personales y ver el panorama completo, que se muestre tan servil y tenga tan poca visión como para estar dispuesta a seguir sometiendo al país entero al dominio ideológico de una institución en particular. Una en que sus jerarcas tienen posiciones totalitarias, cerradas, y se creen únicos poseedores de una "verdad absoluta" en un mundo de libre información e intercambio constante de ideas.

Soy pesimista ante el futuro cercano. Gane quien gane, lo que me queda claro es que el matrimonio entre iglesia y Estado en Costa Rica, está aún en los años felices y le queda mucho camino por andar.

martes 12 de mayo de 2009

Trivia eclesiástica

Hoy voy a dejar atrás la seriedad y les traigo una trivia: en que se parece Joseph Ratzinger (conocido como Benedicto XVI) a un dilofosaurio de los que salen en la película Jurasic Park? (*)

Bueno, además de que a ambos les encanta escupir veneno, una foto publicada hoy en el diario La Nación de Costa Rica en su versión digital, nos revela que además de sus ponzoñosos hábitos, tienen también una semejanza física:


En el caso del dinosaurio, tenemos la ventaja que además de estar extinto, la forma en que fue concebido en esa película parece ser incorrecta, sin embargo, a Benedicto lo tenemos presente y en una forma muy real haciendo de las suyas.

jueves 16 de abril de 2009

El referendo del odio

La democracia es hasta el momento, y aun con todos los desafíos que su aplicación práctica conlleva, el sistema de gobierno más justo que los seres humanos hemos ideado. El quitarle el poder a gobernantes tiranos de sistemas monárquicos que durante siglos reclamaban un derecho divino a gobernar, y otorgarle ese poder de decisión al pueblo, fue un gran paso hacia la igualdad y a la prevención contra el abuso, la explotación del débil por parte del fuerte, la opresión y la injusticia.

Y sin embargo, hoy en nuestro país, hay quienes pretenden prostituir el concepto de democracia, utilizando uno de sus instrumentos más valiosos como lo es el referendo, para hacer que una mayoría por largo tiempo mal informada y expuesta constantemente a ideas discriminatorias, imponga su criterio y niegue derechos básicos a una comunidad por largo tiempo marginada y rechazada como lo es la comunidad homosexual. Concretamente me refiero al proyecto de ley de Sociedades de Convivencia (antes llamado ley de Unión Civil entre personas del mismo sexo), que tras un arduo trabajo por parte de sus proponentes, ha sido modificado y sintetizado en apenas un conjunto mínimo de derechos absolutamente necesarios y hoy inexistentes, para una feliz y tranquila convivencia.

Esta modificación se hizo luego de protestas de diversos sectores y diputados conservadores que encontraban similitudes entre el proyecto original y el código de familia, temiendo que se fuera a cambiar el concepto tradicional de matrimonio. Creando entonces una figura legal completamente distinta de este, y con apenas un conjunto mínimo de derechos comunes, que dicho sea de paso, en absolutamente nada afectan ni a la sociedad, ni a los matrimonios y familias tradicionales, como podrá comprobar cualquier persona pensante que se tome el tiempo de informarse y leer el proyecto, uno esperaría que los miedos y las excusas para oponerse a la iniciativa desaparecieran, pero tristemente no es así

En días recientes, y aprovechando las celebraciones tradicionales de la semana santa, la iglesia católica sigue hablando en contra el proyecto de ley aún con todas las modificaciones que se hicieron, y nos recuerda que se está llevando a cabo la recolección de firmas para poder realizar el referendo del odio y la intolerancia (paradójicamente propuesto por dirigentes de un partido político que dice luchar por la accesibilidad sin exclusión), en donde aprovechándose de milenarios prejuicios y de la desinformación reinantes de nuestra sociedad, quieren arrastrar al pueblo de Costa Rica a un error histórico en donde se utilice un instrumento democrático como lo es el referendo, para oprimir a una minoría y negarle sus derechos.

Debemos pensar, ¿que hubiera pasado si logros tan importantes como la igualdad de derechos entre hombres y mujeres o la abolición de la esclavitud hubieran sido decididos en un referendo donde votaran solo los hombres y los blancos? ¿Se imagina ud, estimado lector, lo que sería el ver a la persona amada por años postrada en una cama de hospital, y no tener la posibilidad de visitarlo libremente? Ese es solo uno de los derechos justamente reclamados por las parejas homosexuales, y es solo cuando nos ponemos en su lugar cuando logramos comprender el por que la aprobación de este proyecto es tan necesaria. Es una cuestión de simple solidaridad.

Es aquí donde los diputados deben asumir su responsabilidad y dar trámite urgente a este proyecto, recordando que los homosexuales son ciudadanos que también los eligieron y contribuyen día a día en todos los campos de la sociedad costarricense. Nosotros, el pueblo, debemos de hacer conciencia y no prestarnos para que se cometa una injusticia usando mecanismos que se crearon para el fortalecimiento de los derechos de todos y nunca para la opresión. Debemos hacer un análisis honesto, informarnos y darnos cuenta de que, el hecho que las parejas homosexuales gocen de algunos de los derechos que las parejas heterosexuales ya tenemos no nos afecta. La sociedad, lejos de verse afectada, va a salir fortalecida como solo puede hacerlo cuando esta se vuelve más tolerante e inclusiva, características tan necesarias en un mundo que por demasiado tiempo, ha permanecido dividido por el odio y la intolerancia. No apoyemos con nuestra firma al referendo del odio, no votemos en contra de una iniciativa sin antes haberla analizado responsablemente y habernos hecho una simple pregunta: ¿Y a mí, en que me afecta?

domingo 12 de abril de 2009

Nueva iglesia en Cartago

El día de hoy, domingo de resurrección, el periódico La Nación anuncia que en Ujarrás, Cartago, se construirá una iglesia (no me queda claro si se va a construir sobre una existente o si se trata de una nueva). Aqui pueden leer la nota.

Llama la atención el costo de la obra: 750 millones de colones (mas de 1 millón de dólares estadounidenses, por si me lee alguien fuera de Costa Rica), de los cuales, se indica se han recolectado 350 entre ayudas institucionales y privadas.

Caben varias preguntas:
  • Esas ayudas institucionales fueron directamente del gobierno? Del presupuesto del Estado al que todos, católicos y no católicos, contribuimos con nuestros impuestos?
  • Los restantes 400 millones, saldrán de las arcas del Estado?
Para muchos, especialmente para la mayoría católica de Costa Rica, el que el Estado le de plata a la iglesia católica es lo normal. Esto es además incentivado por el artículo 75 de la Constitución política que la declara como religión oficial (esto es técnicamente incorrecto, puesto que la iglesia católica no es una religión, si no el cristianismo en general, siendo la católica romana una iglesia). Pero que opinarían si el Estado destinara dinero para financiar obras de iglesias evangélicas, islámicas o judías, por poner solo unos ejemplos?

Es correcto que el dinero de todos los ciudadanos, que debe ser destinados para obras que beneficien a todos, se destinen para beneficio de una institución religiosa en particular? O debería esta institución autofinanciarse, como lo hacen todas las demás iglesias cristianas del país, para así satisfacer las necesidades de sus seguidores, en este caso, proporcionarles un lugar de culto? Ante la gran cantidad de ciudadanos que se proclaman católicos practicantes en el país (aproximadamente un 47% de la población según recientes encuestas), la iglesia católica no debería tener problema alguno para recolectar dineros en forma de donaciones directas de sus fieles e invertirlas en obras que los beneficien.

Por esta y muchas razones más, Costa Rica necesita convertirse en un Estado laico.

lunes 6 de abril de 2009

Trámite de apostasía finalizado!

Desde principios de marzo, y con una agilidad al parecer sin precedentes en este trámite, se me concedió la apostasía formalmente. Este es el documento expedido por la oficina del obispo de Cartago, que comparto con el mundo con gran satisfacción aprovechando que se celebra la semana "santa" :




El trámite fue sencillo y rápido, y sienta un precedente en el país para otros que quieran formalizar una separación que ya constituye un hecho en sus vidas.

Dentro de poco, la Asociación Costarricense de Humanistas Seculares iniciará una campaña de apostasía colectiva similar a las realizadas en otras partes del mundo (como España, Argentina y Chile) en unión con otras organizaciones interesadas y cualquier persona, creyente o no creyente, que así lo desee de forma voluntaria.

jueves 26 de marzo de 2009

Asociación Costarricense de Humanistas Seculares

Recientemente, un grupo de conocidos de un grupo electrónico sobre humanismo secular en Costa Rica, decidimos crear la Asociación Costarricense de Humanistas Seculares. A pesar de que por lo general las personas ateas son reacias a organizarse, hay objetivos que es más fácil lograr unidos que individualmente.

La asociación apenas nace, pero avanza firme y segura. nuestros fines son:
  1. Informar al público en general sobre lo que es el humanismo secular;
  2. Vigilar que en Costa Rica se respete la libertad de conciencia y denunciar cuando no se haga;
  3. Impulsar la enseñanza del pensamiento científico en el sistema formal de educación y en todas las esferas de la vida pública y privada, y
  4. Desarrollar y alentar iniciativas para instaurar y poner en práctica un verdadero Estado laico en Costa Rica.
El sitio web de la asociación (aún en construcción) es: www.humanismosecularcr.org

Para saber lo que es el Humanismo Secular:

http://es.wikipedia.org/wiki/Humanismo_secular

http://www.sindioses.org/sociedad/HumSec.html

miércoles 18 de febrero de 2009

Falsedades sobre el Estado laico

El abogado Fernando Zamora, en su artículo del 7 de febrero titulado ¿Una nación sin identidad?, refiriéndose a la posibilidad de que Costa Rica se convierta en un Estado laico - esto es, independiente de cualquier organización o confesión religiosa- expresa su preocupación de que tal transformación implique la pérdida de nuestra identidad como nación. Para el abogado, la identidad costarricense es judeocristiana, dejando de lado elementos históricamente importantes como lo son tradiciones africanas, chinas, e indígenas, estas últimas muy anteriores a la llegada de los conquistadores españoles y a la violenta imposición de su credo y cultura.

Un Estado laico de ninguna manera pretende borrar el pasado, tan solo insinuar eso demuestra ignorancia ante el concepto. Un Estado laico es aquel que es neutral en asuntos religiosos, pero garantiza la existencia de cualquier credo que sea respetuoso de los derechos humanos. Todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes, son tratados por igual y mantienen intacta su libertad de conciencia. No favorece ni perjudica en absoluto ninguna institución religiosa, y las decisiones del gobierno se toman sin injerencia de la religión, caso contrario a lo que sucede actualmente en nuestro país.

Como lo demuestran diversos estudios y sondeos publicados recientemente, la religión católica no cuenta ya con esa mayoría absoluta que podría haber justificado en algún momento la actual confesionalidad que el Estado costarricense declara en el artículo 75 de la Constitución, muchísimos grupos cristianos alternativos surgen y ganan adeptos de forma acelerada, y al mismo tiempo, un creciente porcentaje de la población se declara no afiliada a ningún grupo religioso. Ante la globalización cultural, el mayor acceso a la información y el contacto de los costarricenses con otras culturas y tradiciones, esta tendencia parece ser irreversible. La pregunta es entonces, ¿no es conveniente que nuestro país asuma una actitud neutral en cuanto a confesionalidad religiosa, en donde cualquiera que sea la tendencia dominante en el futuro, se garantice constitucionalmente la libertad de conciencia como solo un Estado laico puede hacerlo?

Por otra parte, el abogado adereza su artículo con una buena dosis de afirmaciones irresponsables con la clara intención de relacionar negativamente el concepto de laicidad con las terribles guerras y matanzas perpetradas por regímenes autoritarios que nada tienen que ver con el ideal de neutralidad religiosa del gobierno y libertad de culto que por definición constituyen al Estado laico. Algunos de estos regímenes asesinos reemplazaban a un Dios sobrenatural por uno de carne y hueso en la figura de sus líderes, por ejemplo, Hitler y Stalin, mientras que otros, como el de Franco en España y Palevic en Yugoslavia, contaron con todo el apoyo y complicidad de la jerarquía de la Iglesia Católica (la más grande institución religiosa organizada representante de la tradición judeocristiana).

Manipular conceptos y la historia para la conveniencia de la ideología propia, como lo hace el abogado Zamora, era una de las prácticas preferidas de estos regímenes en los que sin ningún fundamento real nos advierte que nos convertiremos.

*publicado en La Nación el 18 de febrero de 2009 - http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/18/opinion1878641.html

** este artículo es una respuesta a este: http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/07/opinion1867249.html

martes 17 de febrero de 2009

Estado laico: mitos y realidades

El tema de si Costa Rica debe o no unirse a la tendencia mundial de declararse como Estado aconfesional o laico (sin religión oficial) ya empezó a discutirse en algunos medios de comunicación escritos, pero el debate empezó con el pie izquierdo. Algunos articulistas con una posición evidentemente conservadora y favorable a dejar las cosas como están, menosprecian el tema, calificándolo de pérdida de tiempo, o peor aún, atacan el concepto de Estado laico con afirmaciones incorrectas, tratan de sembrar temores infundados y hacen comparaciones fuera de lugar con regímenes asesinos del pasado. Es oportuno hacer algunas aclaraciones al respecto.

La situación actual de Costa Rica, en donde el Estado en el artículo 75 de la Constitución declara que tiene religión oficial, la católica romana, es singular en el mundo occidental moderno. Hasta hace poco, en todo el continente americano, solo nuestro país y Bolivia hacían esa distinción. Con la reciente reforma constitucional boliviana, nos quedamos solos.

La alternativa es, mediante una reforma al mencionado artículo 75, hacer de Costa Rica un Estado laico. Pero, ¿Qué significa eso? Primero veamos lo que no significa: un Estado laico NO es un Estado ni ateo, ni mucho menos antirreligioso, todo lo contrario, es un Estado que reconoce el derecho humano fundamental a la libertad de conciencia a todos sus ciudadanos, creyentes y no creyentes por igual, tomando una postura neutral en cuanto a la religión, sin favorecer ni perjudicar a ninguna, y en donde las decisiones de gobierno se toman sin la injerencia de esta ni de sus jerarquías o instituciones. En un Estado laico, todos los credos respetuosos de los derechos humanos son aceptados y tratados por igual.

Como lo demuestran diversos estudios y sondeos publicados recientemente, la religión católica no cuenta ya con esa mayoría absoluta que podría haber justificado en algún momento la confesionalidad actual. Muchísimos grupos cristianos alternativos surgen y ganan adeptos de forma acelerada, y al mismo tiempo, un creciente porcentaje de la población se declara no afiliada a ningún grupo religioso. Ante la globalización cultural, el mayor acceso a la información y el contacto de los costarricenses con otras culturas y tradiciones, esta tendencia parece ser irreversible. La pregunta es entonces, ¿no es conveniente que nuestro país asuma una actitud neutral en cuanto a confesionalidad religiosa, en donde cualquiera que sea la tendencia dominante en el futuro, se garantice constitucionalmente la libertad de conciencia como solo un Estado laico puede hacerlo?

La misma Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, abogó por eliminar de los textos constitucionales las referencias a las religiones oficiales, pues dichas referencias atentan contra la libertad religiosa de los ciudadanos. Un Estado laico es por definición uno que protege y garantiza esta libertad, es por esto que comparaciones con regímenes dictatoriales como los de Hitler en la Alemania nazi, y Stalin en la Unión Soviética, entre otros, son absurdas y carecen de sentido. Estos no eran en absoluto estados laicos, ni siquiera podrían llamarse estados ateos, pues si bien en el caso ruso había una fuerte persecución contra las religiones, se pasó de un Dios sobrenatural a uno de carne y hueso en la figura de su líder.

La adopción de un Estado laico tampoco significa pérdida de valores ni mucho menos de la identidad nacional. Es un hecho histórico la relevancia que el catolicismo y el cristianismo en general han tenido para el país y el como estas tradiciones siguen arraigadas en el pueblo, pero la laicidad estatal no amenaza esto sino que lo viene a complementar con un componente de tolerancia y respeto hacia la nada despreciable porción de ciudadanos que no comparten actualmente esas creencias, así como un alineamiento del país en materia de derechos humanos al llevar a la práctica la igualdad de los ciudadanos y la libertad de pensamiento.

Sin duda alguna, el momento es propicio no solo para el debate con argumentos sólidos y racionales en este tema, si no para la toma de acciones concretas que logren el Estado que todos los ciudadanos, presentes y futuros, con toda la variedad de pensamientos e ideologías que lo componen, merecemos.

* publicado en La Prensa Libre el 16 de febrero de 2009: http://www.prensalibre.co.cr/2009/febrero/16/opinion07.php

* publicado en Nuestro Pais (ElPais.cr) el 9 de marzo de 2009: http://www.elpais.cr/articulos.php?id=3769

*publicado en Semanario Universidad el 15 de abril de 2009: http://www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/mainmenu-opinion/589-estado-laico-mitos-y-realidades.html

** Este articulo es una respuesta a estos 2 artículos publicados en La Nación sobre el tema:

http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/07/opinion1867249.html

http://www.nacion.com/ln_ee/2009/febrero/11/opinion1871361.html

viernes 6 de febrero de 2009

Apostasia: renuncia voluntaria a la iglesia católica

La Apostasia es el acto de renunciar voluntariamente a la fé católica. Se solicita ante las autoridades de la iglesia católica de la ciudad donde se vive en casos como el mio donde no se desea pertenecer a esta institución, ya sea por que actualmente se pertenece a otra denominación religiosa, o bien, no se desea pertenecer a ninguna.

Es una mera formalidad, es cierto, y ser católico es más que estar inscrito en los libros de bautismo, sin embargo, hay razones importantes para realizar el trámite (que no es nada complicado):

1. Por convicción personal y coherencia. Si uno no se considera católico, pero su nombre está inscrito como tal, la iglesia católica lo sigue considerando parte de su rebaño.

2. Relacionado con el primer punto, la iglesia católica utiliza los registros de bautismo, donde estamos todos los que de pequeños y sin nuestro consentimiento fuimos bautizados, para el conteo de "fieles" y de esta manera justificar beneficios económicos increíbles (exención de impuestos, donación de terrenos y dineros del Estado, etc).

3. En países como Costa Rica, la "abrumadora mayoría" de católicos inscritos y reportados por esta institución sirven para justificar figuras anacrónicas como la de la religión oficial del Estado, permitiéndole a la institución interferir sin ningún reparo, en asuntos civiles que nos conciernen a todos los ciudadanos de cualquier denominación religiosa.


El trámite no es complicado: se redacta una carta dirigida al obispo de la localidad donde se vive, con copia de la constancia de bautismo (emitida en el lugar donde se fue bautizado), solicitando el trámite y explicando las razones por las que se solicita. Este trámite es común en países europeos como España y Alemania, hay mucha información en la red sobre como hacerlo. En nuestro país se ha hecho también.

No debe pensarse que solo los ateos hacen este trámite, cualquier persona, aún creyente, que fuera bautizada de niño pero que actualmente profese otro credo (sea cristiano evangélico, judío, musulmán, etc) puede hacerlo.

Adjunto aquí copia de mi solicitud, la cual estaré presentando pronto y espero ver ejecutada a la brevedad.

(Disculparán el tono, quizás algo pesado, pero era un desahogo que tenía que hacer)

NOTA: Si alguien desea publicar esta carta o usarla como referencia para su propio trámite, es completamente libre de hacerlo y no tiene que pedirme ninguna autorización.

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Cartago, 6 de Febrero de 2009

Sr. José Francisco Ulloa Rojas
Obispo de Cartago

Por medio de la presente, yo, Jeudy Blanco Vega, cédula [#], mayor de edad y en pleno uso de mis facultades, de manera voluntaria y ejerciendo mi derecho constitucional de libertad de culto, solicito se me conceda la separación total de la iglesia católica por medio de la Apostasía, borrándome de los registros en donde mi nombre aparezca como católico, específicamente de las actas de bautismo y la confirma. Si por alguna razón mi nombre no puede ser borrado de sus registros por constituir mi inscripción ahí un hecho histórico, solicito que en estos se ponga una nota aclarando que mi persona no pertenece de ninguna forma a su institución, para que así mi nombre no contribuya a aumentar de ninguna manera el conteo de adherentes que uds. ocasionalmente realizan y el cual han usado en el pasado para obtener beneficios inmerecidos de parte de nuestro Estado y justificar la anacrónica figura de religión oficial del Estado en base a una "abrumadora mayoría" católica en el país.

Algunas razones por las cuales solicito la Apostasía son las siguientes:

1. La primera y más importante de todas, soy ateo, no creo en la existencia de seres sobrenaturales ni divinidades de ningún tipo, entiéndase Dios, Espíritu Santo, ángeles, profetas, etc. Soy una persona completa y realizada, con valores morales e integridad indistinguible del más notable de sus creyentes, que no necesito de amenazas de castigos eternos para evitar hacer el mal y seguir las leyes de la sociedad, ni de promesas vacías de vida eterna para procurar el bien a mis semejantes. Aún así, a pesar de mis fuertes convicciones, soy completamente respetuoso del derecho de cada persona de tener las creencias que su razón le indique como adecuadas.


2. Fui bautizado por mis padres, de acuerdo a la tradición y a su firme convicción de que hacían lo correcto según sus creencias, cuando tenía apenas meses de nacido y no podía dar mi consentimiento. A pesar de que sé que mis padres lo hicieron con la mejor de las intenciones, el hecho mismo de ser incorporado oficialmente a una institución sin tener uso de razón me parece motivo suficiente para que dicho trámite se considere nulo. En mi adolescencia, y de nuevo siguiendo la tradición, realicé el rito conocido por ustedes como "la confirma", de manera automática y sin razonamiento, motivado por años de absurdo adoctrinamiento e intimidación, cegado ante cualquier realidad alternativa en la que el no ser católico no era una posibilidad. Fue una confirma sin conciencia ni valor, una confirma de una fidelidad no meditada a una institución cuya historia, leyes y pensamiento desconocía en el momento.


3. Ideológicamente dejé de ser católico hace muchos años, no acepto ni le confiero la más mínima autoridad al líder de su institución (llamado "Papa"), ni a sus representantes locales (obispos) no acepto ningún dogma, niego la divinidad de Jesús, la concepción virginal de María, la infalibilidad papal, la iluminación divina y cualquier otro dogma que por más de 1700 años su institución se haya inventado según le ha convenido.


4. Difiero completamente de las posiciones de la iglesia católica en cuanto a temas como el aborto, la eutanasia, la fecundación invitro, la investigación con células madres embrionarias, los matrimonios entre personas del mismo sexo, el uso de métodos anticonceptivos, la educación religiosa en las instituciones públicas y su intromisión en la vida política de los Estados.


5. Considero que su institución ha sido una de las más nocivas en la historia de la humanidad, responsable por un retraso de siglos en el avance científico, siempre con una doble moral descaradamente evidente que predica la pobreza pero su jerarquía vive inmersa en las más grandes riquezas y lujos, con dirigentes corruptos (a nivel mundial y nacional), protectores y encubridores de abusadores de niños, cómplices de los regímenes más crueles que haya visto la humanidad, provocadores y perpetradores de las guerras más sangrientas y carentes de sentido que la imaginación pueda llegar a concebir.


6. Algunas de las "hazañas" mas memorables de su institución, como lo han sido sus listas de libros prohibidos, la "sagrada" inquisición, las cruzadas, la venta de indulgencias, todas esas cosas que no enseñan a los niños en el catecismo, me parecen actos imperdonables donde las vacías disculpas de sus líderes ante algunas de ellas me parecen insuficientes para reparar el enorme daño que le causaron y siguen causando a la sociedad. Y lejos de avanzar en una dirección distinta, cada día su alta jerarquía me parece retroceder más en el tiempo, añorando quizás los "buenos tiempos" de la inquisición (llamada hoy "congregación para la doctrina de la fe") donde las llamas y el humo de las hogueras se alzaba arrebatando las vidas de aquellos valientes que se atrevieron a desafiarlos y pensar diferente.

Por las razones expuestas anteriormente, y por muchas otras que seguramente escapan de mi memoria al momento de redactar esta solicitud, me urge que le de trámite a mi solicitud para poder tener mi conciencia tranquila y ser coherente con mis ideas y convicciones actuales. Para facilitarle las cosas, le recuerdo que el código de derecho canónico por el cual uds. se rigen, contempla en el canon 751 la figura de la apostasía para aquellos quienes como yo rechazamos completamente, de forma voluntaria y conciente la fe cristiana.

Le pido instruya las órdenes oportunas, para que se me envíe acuse de recibo de la presente solicitud de Apostasía, con fecha de entrada, firmada y sellada convenientemente, donde se haga constar mi solicitud y mi negativa a que los datos personales facilitados cuando se me bautizó sean utilizados sin mi consentimiento expreso de cualquier manera por nada ni nadie perteneciente directa o indirectamente a su colectivo religioso.

Aclaro que acudo de usted basado en la realización del trámite por otras personas, quienes fueron instruidas en que esta solicitud debía hacerse ante el obispo de la ciudad donde se residiera actualmente (en mi caso, Cartago), por lo que le pido de la manera más atenta que traslade este documento al responsable de su iglesia en la denominada diócesis de Ciudad Quesada, lugar en donde está mi registro de bautismo, para hacer efectiva mi solicitud, y que se me notifique cuando esta haya sido completada y mi nombre no figure más en sus registros. Una vez recibida confirmación de que el trámite ha sido completado, y en cuanto se me presente la oportunidad, procederé a verificar en Ciudad Quesada que mis registros bautismales y de confirma fueron ya sea borrados o se haya hecho al menos la nota aclaratoria de exclusión y haga constar la Apostasía.

Adjunto al presente documento una constancia de bautismo emitida en Ciudad Quesada, así como copia de mi cédula de identidad.

Sin más que agregar, y agradeciendo de antemano su pronta colaboración, se despide



Jeudy Blanco Vega
Cédula [#]

martes 3 de febrero de 2009

Ovnis: el mito moderno

Recientemente, un reconocido "experto" internacional en el fenómeno ovni visitó nuestro país para ofrecernos conferencias sobre sus contactos con seres extraterrestres y su mensaje, que a juzgar por las entrevistas que concedió a los medios nacionales, consiste en una extraña combinación de religión, profecías mayas, e ideas de la "nueva era". Las entradas para sus conferencias, se informó, estaban prácticamente agotadas. Llama la atención el interés que este fenómeno despierta en el público, hecho que ha sido aprovechado astutamente por algunos para vender, pero llama aún más la atención la poca rigurosidad que se les exige a estos personajes cuando de probar sus muchas afirmaciones e historias se trata. Una buena dosis de escepticismo y sentido común es necesaria para superar el entusiasmo inicial que todos sentimos al contemplar la posibilidad de no estar solos en este inmenso universo.

¿Que es un ovni? Un Objeto Volador No Identificado, de ahí sus siglas. Cualquier cosa que veamos en el aire y que no sepamos exactamente lo que es entra en esta categoría, desde un globo meteorológico volando a gran altitud y movido erráticamente por fuertes corrientes de viento, hasta alguno de los miles de satélites artificiales que orbitan constantemente la Tierra. Sin embargo, el término se usa popularmente para referirse a supuestas naves espaciales provenientes de otros mundos, creadas por seres extraterrestres inteligentes –muy tímidos, a juzgar por su renuencia a mostrarse abiertamente y sin rodeos-. Este mito moderno nació en 1947 con la caída de un globo militar en el pueblo de Roswell, Nuevo México, parte de un proyecto secreto para monitorear las pruebas nucleares realizadas por la entonces Unión Soviética. El secretismo que envolvió las operaciones militares los años subsiguientes, producto de la guerra fría, contribuyeron a alimentar la imaginación de los que elaboraban teorías de conspiración en donde los gobiernos escondían al público información sobre este tipo de contactos. Pero en años recientes, con la desclasificación de documentos e informes de la época, pocas dudas quedan del origen terrenal de este y muchos otros eventos similares.

La realidad es simple: no existe actualmente evidencia de que seres extraterrestres hayan visitado la Tierra. Las supuestas pruebas usadas en libros y conferencias consisten, en el mejor de los casos, de fotos y videos borrosos y de mala calidad, de objetos luminosos y desenfocados, para los que pueden plantearse decenas de explicaciones más simples, y en el peor, de testimonios no verificables de "contactados", quienes se atribuyen el privilegio de haber sido elegidos por estos seres para enviarnos su mensaje; un mensaje que no tiene nada de extraordinario pues consiste siempre en advertencias de situaciones que nosotros mismos hemos descubierto (como el calentamiento global) así como de otras mucho más obvias (como advertirnos de los peligros de la guerra y de las armas nucleares), pero nunca algo que sea inequívocamente de origen extraterrestre, como las instrucciones para el desarrollo de alguna tecnología de generación de energía limpia o la solución de algún complejo problema físico o matemático.

Los ufólogos - "investigadores" el fenómeno ovni-, toman prestados muchos términos científicos en su lenguaje para así ganar credibilidad, sin embargo no se someten a la rigurosidad que la ciencia exige para con las escasas pruebas que estos ofrecen ante las extraordinarias afirmaciones que hacen.

No es raro, eso sí, oírles lanzar acusaciones contra la comunidad científica por indiferencia en el tema. Es falso que la ciencia no se interese en la posibilidad de vida extraterrestre. La rama de la astrobiología avanza poco a poco, y cuando la nueva generación de instrumentos de observación esté lista, se podrán analizar las atmósferas de planetas más allá del sistema solar y determinar si albergan vida. Diversos proyectos de monitoreo de ondas de radio provenientes del espacio profundo, desde Ozma hasta SETI, escuchan pacientemente esperando algún día detectar una señal proveniente de una lejana civilización. La diferencia está en que estos esfuerzos aplican el método científico y cualquier señal candidata debe pasar por un riguroso proceso de verificación antes de lanzar al mundo la noticia de lo que sería el mayor descubrimiento de nuestra especie: saber que hay otras mentes como nosotros allá afuera, mirando hacia arriba y saludando. Aún no ha llegado ese momento, pero los esfuerzos serios sin duda continuarán.

*publicado en ElPais el 19 de febrero 2009: http://www.elpais.cr/articulos.php?id=3211

martes 25 de noviembre de 2008

El Cielo, de las nubes a las metáforas

Sin lugar a dudas, el temor a la muerte es uno de los sentimientos mas arraigados en el corazón del ser humano desde que tomamos conciencia de que un día, inevitablemente ésta nos alcanzará. Nos ha parecido siempre inaceptable la idea de que todas las vivencias, recuerdos, sentimientos y emociones que alguna vez constituyeron a una persona, desaparezcan en un instante, muchas veces bajo las circunstancias mas absurdas. La idea de que nuestra conciencia sobrevive la muerte de nuestro cuerpo y que en algún lugar nuestros seres amados que se fueron antes que nosotros nos esperan para una eternidad libre de sufrimientos, constituye un consuelo tentador ante la fría realidad y las circunstancias difíciles de la vida, situaciones de sufrimiento físico por alguna enfermedad y todo tipo de angustias personales. La esperanza de una vida mejor, más allá de esta, es atractiva, y muchas veces estamos dispuestos a dejar que otros guíen nuestras conciencias a cambio de promesas de recompensas intangibles o peor aún, bajo la amenaza de terribles castigos eternos.

Las ideas de lugares de los que mucho se habla, pero realmente poco o nada se sabe nos inundan día a día, a nosotros y a las generaciones que nos precedieron, pero pocas veces nos detenemos a analizar críticamente estas concepciones y concluir, ante la evidencia, si existen o son producto de la imaginación. En la antigüedad, ubicábamos la morada de los dioses en lugares inaccesibles para nosotros que despertaban sentimientos de misterio y grandeza. Los más populares han sido en la cima de las altas montañas, donde por ejemplo, moraban los dioses del panteón griego, -que en su tiempo fueron tan válidos y verdaderos como lo son hoy para millones: Yahvé, Jehová, Alá y Vishnú- y en el firmamento, las alturas, o más comúnmente llamado, el cielo, donde nuestras mentes enviaron a Dios y otros seres sobrenaturales luego de que subimos a las montañas y no encontramos a nadie. Creíamos en realidad que entre las nubes y las estrellas, lugares físicos y tangibles, habitaban estos seres, como lo evidencia la abundancia de relatos en los libros sagrados de las religiones, en donde profetas, vírgenes y Mesías ascendían en cuerpo y alma a los cielos e incluso se les veía, según las historias, atravesar las nubes.

Con el advenimiento de los telescopios con los que podemos observar a distancias tan grandes que es difícil para la mente concebirlas, y la conquista del espacio por medio de naves interplanetarias, sabemos ahora que esa concepción estaba equivocada (no hemos encontrado coros de ángeles orbitando junto a la Estación Espacial Internacional, ni nos topamos con tronos celestiales entre las nubes cuando cruzamos los cielos en vuelos trasatlánticos). Eso es comprensible y aceptable para las épocas cuando estas ideas surgieron en donde se carecía de los medios de los que hoy disponemos. Ante estos hechos, las concepciones van evolucionando inevitablemente hacia estados abstractos separados de la realidad física, y se toma como metáfora lo que alguna vez se consideró una realidad física indiscutible.

Por otro lado, se sabe que la conciencia humana tiene como base a las reacciones electroquímicas que ocurren en el cerebro; nuestros pensamientos, miedos, amores e ilusiones existen por que este importante y aún incomprendido órgano los alberga, pero al morir y cesar su actividad, se extinguen, no hay ninguna evidencia aún de que ocurra lo contrario. Esta es la realidad, pero no tiene por que ser tan desalentadora como algunos nos quieren hacer creer, por el contrario, el saber que nuestra vida es limitada es lo que la hace valiosa y le da un sentido. Se puede tener un enfoque completamente optimista de la vida aún aceptando que no existen dioses, ángeles o demonios y habiendo rechazado las tentadoras ideas de cielos y paraísos.

El tiempo que tenemos en la Tierra es corto, por tanto, aprovechémoslo de la mejor manera para nosotros y para aquellos con quienes compartimos el planeta. Probablemente no existe el cielo, pero ciertamente somos capaces de hacer de esta Tierra y nuestra existencia, un paraíso el cual disfrutar y heredar a las futuras generaciones, ahí se encuentra nuestra verdadera oportunidad de trascender.

publicado el 1 de diciembre de 2008 en la Prensa Libre - http://www.prensalibre.co.cr/2008/diciembre/01/opinion07.php

martes 4 de noviembre de 2008

¿Para quien legisla el diputado Fernando Sánchez?

El pasado 26 de octubre, refiriéndose a una propuesta de legalizar un anticonceptivo de emergencia conocido popularmente como la "píldora del día después", el diputado Fernando Sánchez nos da una muestra de un servilismo propio de los oscuros siglos de la edad media, al declarar en La Nación: "En el caso mío, que soy católico practicante, donde hay posiciones que el mismo Papa ha externado, yo he sido claro que me voy a guiar por los dictámenes de la Iglesia Católica".

Olvida el diputado que él fue electo por el pueblo de Costa Rica y solo a éste es a quien debe responder. Como ciudadano, el diputado tiene todo el derecho de profesar el credo religioso de su preferencia, pero al momento de ejercer un cargo público, en especial en el poder Legislativo, cuna de las leyes que rigen a la sociedad, debe hacer a un lado sus creencias personales y ejercer su labor de forma responsable, analizando objetivamente y con criterio propio, basado en evidencias proporcionadas por expertos en la materia, y no limitarse a los mandatos promulgados por el soberano de un Estado extranjero como lo es el Vaticano, liberándose así de la responsabilidad que le fue otorgada con su cargo.

Las leyes que se emitan en el país deben ajustarse a la realidad nacional, y como ha quedado manifiesto en las últimas semanas gracias a diferentes reportajes en distintos medios de comunicación, los casos de embarazos en adolescentes, la temprana edad a la que los jóvenes se inician en la vida sexual activa, así como un número de alarmante de abortos, exigen que el Estado ofrezca a toda la población soluciones que abarquen desde una educación sexual integral, así como la distribución de métodos anticonceptivos.

La posición opositora de la iglesia católica ante el uso de los métodos anticonceptivos "artificiales" es conocida, y aquellos fieles que quieran acatar las prohibiciones de esta institución pueden hacerlo libremente amparados en su libertad de culto, pero es inaceptable que el criterio de los jerarcas católicos sea impuesto al Estado, cuando estos no han sido elegidos de forma democrática y no están facultados para intervenir en la vida política del país a pesar de su evidente impulso por hacerlo con sus peticiones a revisar la agenda legislativa y sus constantes apariciones junto a las figuras políticas de turno. De manera irrespetuosa para con las soberanías nacionales, el Estado Vaticano promulga documentos con los lineamientos que deben seguir los políticos católicos en todo el mundo ante proyectos de ley que vayan en contra de su línea de pensamiento. Como toda institución, la iglesia católica está en su derecho de pronunciarse ante los diferentes temas de actualidad, y es la decisión de sus adherentes acatar o no sus recomendaciones, pero su intromisión en política es inaceptable: la línea divisoria entre iglesia y Estado debe ser clara.

En cuanto al supuesto efecto abortivo del medicamento en cuestión, deben ser los criterios técnicos de expertos en el tema los que prevalezcan. Tanto la Organización Mundial de la Salud como nuestro Ministerio de Salud se han pronunciado al respecto y han declarado que la píldora del día después no es abortiva, pues su función es inhibir o retrasar la ovulación para evitar la fecundación, o bien cambiar el ambiente uterino a uno que no favorezca la implantación del óvulo fecundado. Dicha implantación es la que médicamente se considera como el inicio del embarazo a pesar de lo que las concepciones religiosas digan. Si el óvulo fecundado ha sido implantado en el útero, no hay ningún efecto sobre éste y el embarazo ya iniciado no será interrumpido, por lo que de ninguna manera constituye un aborto.

Por último, nuestros legisladores deben considerar que no se le está imponiendo a ninguna mujer el uso del medicamento. Lo que se pretende es que tengan la opción de usarlo si así lo consideran, usando para eso sus propios criterios morales y no los que se pretenden imponer por jerarcas ajenos a su realidad.

** publicado en El Pais el 7 de noviembre de 2008 - http://www.elpais.co.cr/OPINION/1108225.html
** publicado en la Prensa Libre el 11 de noviembre de 2008 http://www.prensalibre.co.cr/2008/noviembre/11/opinion07.php
** publicado en Semanario Universidad el 4 de diciembre de 2008 - http://www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/mainmenu-opinion/185-ipara-quien-legisla-el-diputado-fernando-sanchez.html

Referencias:

http://www.nacion.com/ln_ee/2008/octubre/26/pais1751229.html


http://www.diarioextra.com/2008/octubre/18/nacionales03.php

jueves 23 de octubre de 2008

Una educación religiosa inclusiva

El artículo del presbítero Luís Alejandro Rojas del 15 de octubre demuestra perfectamente el porqué Costa Rica necesita una reforma en cuanto a la educación religiosa. Su actitud hacia las creencias de otras personas, en este caso los cristianos evangélicos, es un reflejo de lo que sucede cuando desde pequeños limitamos la formación espiritual a un solo credo, haciéndonos pensar que el que nos inculcaron es la única opción válida. Debe recordar el señor Rojas que en el mundo el catolicismo representa aproximadamente un 17% del total (según datos de la Enciclopedia Británica de 2005). La diversidad existente es suficiente para que cualquier credo se vea obligado a tener humildad y no pretender poseer la verdad absoluta.

El Sr. Rojas debería ver la viga en el ojo de su Iglesia Católica antes de ver la paja en el de los demás. Con esto me refiero a la relación que hace entre la teología protestante y la ideología de mercado y capital. Que no olvide que su institución es actualmente investigada en nuestro país por supuesta intermediación financiera ilegal y que, además, posee millones de dólares de capital acumulados, con un 20% del paquete accionario del grupo financiero Sama.

La situación nacional -y mundial- ha cambiado mucho desde 1940. Como él mismo señala, el establecimiento de la enseñanza de la religión como monopolio de la Iglesia Católica es anterior a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Si Costa Rica se dice cumplidora de estos derechos, no puede favorecer únicamente a un credo que, si bien representa una mayoría, no se debe menospreciar al casi 25% de la población que no es católica. La interpretación que el presbítero hace del artículo 26 de la Declaración es errónea pues, como anoté en mi primer artículo, los padres pueden ejercer plenamente su libertad de culto enviando voluntariamente a sus hijos a las clases de catecismo. La opción que les queda a los padres no católicos es la de solicitar que sus hijos no reciban la clase de religión, lo que trae discriminación y segregación hacia el joven por parte de docentes y otros alumnos, tal como lo vimos en el reciente caso de un colegio de Cartago.

El Estado debería promover una visión más amplia, y esto desde luego no quiere decir que se deba contratar a un docente por denominación religiosa, lo que sería claramente irrealizable. Los actuales docentes pueden capacitarse para poder impartir fundamentos básicos de Budismo, Judaísmo, Islamismo, Hinduismo, Humanismo Secular, etc., además del Cristianismo en todas sus facetas. Recientemente Costa Rica fue sede de un encuentro de la iniciativa de alianza de las civilizaciones, pero el acercamiento que se pretende nunca será realizable mientras los Estados como el nuestro no promuevan el conocimiento de otras ideologías, lo que sin dudas llevará a la tolerancia y respeto que tanto necesita el mundo actual.

El monopolio del que goza la Iglesia Católica trae consigo otras situaciones negativas que deben corregirse. Actualmente la Conferencia Episcopal solo otorga la Missio Canónica a docentes que tengan título de la Universidad Católica de Costa Rica Anselmo Llorente y Lafuente, discriminando injustamente a excelentes profesionales de otras universidades como la UNA y la UNED: esto es inadmisible en un Estado diverso, donde la educación pública es financiada por ciudadanos de muchos credos e ideologías.

** publicado en La Nación el 23 de octubre de 2008, como respuesta al artículo de un cura católico (http://www.nacion.com/ln_ee/2008/octubre/15/opinion1737948.html)